Blair no niega la acusación lanzada por una ex ministra suya que tuvo que dimitir
Londres espió al secretario general de la ONU antes de la guerracontra Irak
El Gobierno de Aznar duda si España sustituirá a Polonia al mando de las tropas
El primer ministro británico, Tony Blair, hace frente a otra profunda crisis política tras la acusación lanzada ayer por la ex ministra de cooperación internacional, Clare Short, de que los servicios secretos del Reino Unido espiaron al secretario general de la ONU, Kofi Annan, antes de la invasión de Irak. Esta acusación es la venganza contra Blair que Short ha estado trazando desde que se viera obligada a presentar su dimisión por la decisión de Londres de iniciar acciones militares contra Irak sin el respaldo de las Naciones Unidas. En unas declaraciones realizadas a la BBC, Short indicó: «He visto transcripciones de las conversaciones del secretario general de la ONU, de hecho cuando tuve conversaciones con Annan antes de la guerra pensaba 'Dios mío, va a ver una trascripción de esta conversación y la gente verá lo que hemos hablado'». Ante la pregunta de si el Gobierno pidió a los servicios de inteligencia espiar en el interior de la ONU y en concreto a Annan, Short contestó «Sí, absolutamente». Blair calificó la acusación de «profundamente irresponsables», aunque declinó contrarrestarla limitándose a indicar que «los servicios de seguridad británicos actuaron dentro de la ley nacional e internacional». El portavoz de Annan, Fred Eckhardt, indicó que el secretario general no tiene nada que ocultar y que si alguien quería saber su opinión sólo tenía que haber preguntado. El Gobierno aún no ha decidido si España sustituirá a partir del próximo verano a Polonia al mando de la División Multinacional que controla la zona centro-sur de Irak. La ministra de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, confirmó que el Ejecutivo no piensa enviar, al menos de momento, más tropas.