Un español muere acribillado por la espalda en disturbios en Venezuela

Guardias nacionales venezolanos se cubren de los disparos de los opositores en Caracas
Un ciudadano español, José Manuel Vilas Liñeira, de 40 años, fue asesinado ayer en San Antonio de los Altos, (Miranda), cerca de Caracas, el pasado lunes, al parecer por disparos efectuados por miembros de la Guardia Nacional cuando participaba en una protesta. Según el diario caraqueño El Universal , fue perseguido hasta su casa y, cuando se disponía a entrar, lo asesinaron por la espalda. Las balas le produjeron graves daños vertebrales y en la región abdominal y murió durante una intervención quirúrgica. Ayer, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos expresó su preocupación «por los graves hechos de violencia» ocurridos en Venezuela en los últimos días. A través de un comunicado, este organismo atribuye las víctimas tanto «al uso indebido de la fuerza» por parte de la Guardia Nacional, la Dirección de Servicios de Inteligencia y Prevención (Disip) y a la policía, como a la acción de los manifestantes afectos o adversos al Gobierno. El cónsul general español en Caracas, Eduardo Cerro, confirmó ayer que desde luego «la policía y la Guardia Nacional están armados con armas de fuego, y la prueba -dice- es la cantidad de heridos que hay de perdigones y de balas, no sólo de los botes de humo». Los adversarios del mandatario volvieron a las calles donde los enfrentamientos con la policía se han saldado con seis osiete muertos, decenas de heridos y más de 350 detenidos desde que comenzaron las protestas hace seis días.