El Gobierno galo puede sufrir una crisis tras el desastre electoral de la derecha
El desastre electoral del centro-derecha francés en las regionales, que en la segunda vuelta del próximo domingo le puede costar la mitad de los 14 gobiernos en su poder, presagia una crisis política que amenaza al primer ministro Jean Pierre Raffarin, fragilizado por el voto de castigo a su gestión. La oposición de izquierdas, encabezada por los socialistas, ha llamado a continuar la movilización de sus simpatizantes para «transformar el ensayo» de su triunfo en la primera parte de la contienda. Socialistas, comunistas, ecologistas y radicales de izquierda acapararon el domingo el 40,15% de los votos frente al 34,47% cosechado por los conservadores. La oposición, que quedó en cabeza en 17 de las 22 regiones de la Francia metropolitana, está en condiciones de sumar media docena de capitales a las ocho en las que ya gobierna gracias al disfrute del voto útil, que dejó fuera de juego a la extrema izquierda trotskista. El pase a la segunda ronda del ultraderechista Frente Nacional en 17 regiones perjudica al centro-derecha.