El número dos de Al Qaida pide a los paquistaníes que apoyen a los activistas sitiados
Bush se burla buscando debajo de la mesa las armas de destrucción masiva
El FBI advierte a las refinerías de Texas que pueden ser blanco de ataques terroristas
Desde que Nancy Reagan se subiese espontáneamente al escenario de la cena anual de corresponsales de la Casa Blanca, el encuentro se sigue cada año con expectación en busca de unas dosis de buen humor. Esta vez, sin embargo, la imagen del presidente George W. Bush buscando debajo de la mesa las armas de destrucción masiva que justificaron la guerra de Irak no parecía estar a la altura del humor «sofisticado y refinado» que según el especialista Howard Mortman requiere el acto. «Esas armas de destrucción masiva tienen que estar en alguna parte», dijo el presidente mientras mostraba la foto de sí mismo buscando debajo de la mesa de su despacho. Caricaturas semejantes corrieron por Internet el año pasado. La broma del presidente sobre una guerra que ha costado la vida a aproximadamente 15.000 iraquíes y más de media millar de soldados estadounidenses resultaba especialmente inapropiada al ocurrir en un acto dedicado a la memoria del periodista de NBC David Bloom, que falleció durante la invasión del año pasado. Era justamente la única broma que Mortman, productor de la cadena MSNBC, había desaconsejado hacer expresamente en un artículo que probablemente nadie leyó en la Casa Blanca Bush, vestido de pajarita, presentó un álbum de fotos electoral, según lo definió él mismo, en el que bromeó también sobre su tendencia paranoica, sus fallos de pronunciación, su falta de conocimiento sobre los líderes europeos e, incluso, situó a su secretario de defensa Donald Rumsfeld frente a un programa de televisión gay. El mandatario, que enfrenta sus niveles más bajos de popularidad, trataba así de seguir el modelo de manual de comunicación implantado por los asesores del ex presidente Bill Clinton que le recomendaron en su día reírse de sí mismo ante la prensa para quitarle hierro a los temas por los que más se le criticaba en ese círculo. Pero en lugar de desactivar los rumores que empiezan a correr a voces, como la posibilidad de que Osama Bin Laden sea capturado tres días antes de las elecciones, según sugería Mortman en su artículo, Bush aplicó el humor a temas que apelan al mínimo común denominador, justo lo que los expertos advierten no hacer en este tipo de actos. Nueva alerta Mientras, la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) advirtió ayer a las refinerías petroleras en Texas de que pueden ser blanco de ataques terroristas, aunque no dio detalles sobre supuestas amenazas. Las autoridades de Estados Unidos intensificaron su vigilancia en los medios de transporte colectivo del país después de los atentados del 11-M en Madrid. Pero el Departamento de Seguridad Nacional no ha subido de amarillo a anaranjado -en su escala de colores para diferentes niveles de amenaza- la alerta pública establecida después de los ataques terroristas de septiembre del 2001. La cadena de televisión por satélite qatarí Al Yazira difundió ayer un mensaje sonoro atribuido al número dos de la red terrorista Al Qaida, Ayman al-Zawahiri, en la que insta a los paquistaníes a apoyar a los miembros de la red. La voz atribuida a Zawahiri insta al Ejército paquistaní a «no obedecer a las órdenes» del presidente Musharraf para derrocarlo. «Combatid a los partidarios del diablo», afirma la voz, que invita a los ulema paquistaníes a «cumplir con su deber y a desvelar el verdadero rostro de Musharraf». Este es el primer mensaje atribuido al número dos de Al Qaida desde el comienzo de los combates en una zona tribal de Pakistán fronteriza con Afganistán.