Dimite la encargada de Inmigración de Blair por anomalías en los visados

Beverley Hughes, en la Cámara de los Comunes
El principal partido británico en la oposición, el Partido Con-servador, obtuvo ayer la primera victoria política desde que se hizo con la riendas del partido Michael Howard. La campaña de desprestigio de la secretaria de Estado para la Inmigración, Beverley Hughes, iniciada a primeros de marzo, terminó ayer con su propósito cumplido, la dimisión de ésta, tras ser acusado su departamento de haber concedido visados de entrada al Reino Unido a súbditos de países del este de Europa basados en documentos falsos. El partido Tory acusó a Hughes de haber ofrecido estos visados a pesar de recibir serias dudas sobre la legalidad de la documentación presentada para su expedición. La dimisión de Hughes representa un golpe bajo para el ministro del Inte-rior británico, David Blunkett, que hasta ayer había defendido la labor de su subordinada. El propio primer ministro, Tony Blair, tuvo que tomar parte en la polémica y reconocer ayer ante el Parlamento que existió un «fraude sistemático» en el departamento de Inmigración. Por otra parte, Londres ordenó ayer nuevas investigaciones sobre el papel del Estado en crímenes del pasado en el Ulster. Por el momento, se investigarán tres asesinatos cometidos en Irlanda del Norte. Tony Blair no descarta la creación de una comisión de verdad y reconciliación.