Presidente del Congreso de los Diputados
«El Congreso será el que decida la vuelta de las tropas de Irak»

Manuel Marín, presidente del Congreso, dirige el jueves su primer debate: la investidura de Zapatero
No había contado con ser la tercera autoridad del país, pero ya piensa como presidente del Congreso y está empeñado en dar una nueva vida al Parlamento y rescatar el consenso que permitió crear la Constitución. Metódico, perfeccionista y con vocación de acuerdo, empezará esta próxima semana a imponer nuevas reglas para agilizar los debates parlamentarios. -Este jueves dirigirá su primer debate: la invetidura del presidente del Gobierno. ¿Se verá un nuevo estilo? -El debate de investidura tendrá que ser mucho más flexible, sobre todo en los derechos de los grupos para introducir réplicas y dúplicas. -¿No va a aplicar el Reglamento? -Sí, pero estoy convencido de que habrá un acuerdo general para que el presidente pueda administrar con mucha más flexibilidad las réplicas y las dúplicas. Eso hará que el debate sea mucho más vivo. -¿Por qué no fue posible elegir por consenso la Mesa del Congreso? -Hasta donde yo sé, porque el PP no quiso, no lo entendió conveniente para sus intereses. Sus portavoces dijeron que querían ser el único grupo realmente de oposición. -¿Le hubiera gustado recibir un respaldo más amplio? -Sí, sin duda. Me hubiera gustado un consenso general. El debate político debe hacerse en el hemiciclo y las negociaciones en la Junta de Portavoces; y hay que proteger, en la medida de lo posible, a la Mesa para no convertirla en una zona de emboscada política. Porque tiene que haber algún elemento de arbitraje en un parlamento con una legislatura tan abierta. -¿Tiene previstas otras medidas para agilizar la vida parlamentaria? -Tenemos que empezar a trabajar de otra manera si queremos que el Parlamento recoja la inmediatez y la actualidad. Hay un exceso de intervenciones de los grupos que sería conveniente sustituir por réplicas y dúplicas, que son la clave de un Parlamento. Heredamos un Reglamento que se pensó para hacer la Constitución y encauzar la transición. Desearía que hubiera mucha más flexibilidad y que podamos aportar las soluciones que emergerán, probablemente en el segundo semestre del año que viene, cuando ya tengamos el nuevo Reglamento. -La reforma del Reglamento se intenta desde hace tres legislaturas. ¿Qué le hace pensar que en esta se aprobará? -En este momento las condiciones están reunidas. Es un Parlamento muy abierto. El Grupo Socialista no puede dar marcha atrás en lo que ha comprometido, se pondría demasiado en evidencia. Y el PP está muy interesado en probar la coherencia del Gobierno y necesita además todas estas nuevas medidas para realzar su papel de oposición. Las minorías juegan también en este caso un papel central. -¿Será el Congreso quien decida el regreso de las tropas? -La decisión la tomará el Congreso, con una propuesta del Gobierno, de la que informará al Parlamento. -¿Es partidario de abrir una comisión de investigación sobre la guerra de Irak? -Como presidente del Congreso no puedo imponerme a la voluntad de la Cámara. Pero no soy partidario de que las comisiones de investigación sirvan para ajustar las historias del pasado. Porque servirían solamente para eso. Se tienen que hacer para una situación de actualidad grave, no para revisar decisiones pasadas.