El presidente español intenta rebajar el umbral demográfico previsto para bloquear propuestas
Francia y Alemania no aceptan la idea de Zapatero de la doble mayoría en la UE
La propuesta de España concilia los votos de Niza con el proyecto de Constitución Rajoy acusa al presi
España está negociando con la presidencia irlandesa de la Unión Europea y con Francia y Alemania, una fórmula que concilie los votos del Tratado de Niza con el criterio de población previsto en el proyecto de Constitución europea, pero ni París ni Berlín parecen estar de acuerdo con la idea, al menos tal como Madrid la plantea, según se supo tras la cumbre extraordinaria de Dublín dedicada a la ampliación de la UE. El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ha aceptado públicamente la fórmula de la doble mayoría (de Estados miembros y de población) para adoptar acuerdos por mayoría cualificada en el Consejo de la UE, tal y como prevé el proyecto de Constitución, pero la adaptación de esa doble mayoría a los intereses españoles no está aún definida. El desplazamiento de los umbrales, (50% para los Estados, 60% de población) previsto para la doble mayoría, hacia posiciones más cómodas para España, no es del agrado de Francia y Alemania, y así se lo han hecho saber Schröder y Chirac a Zapatero, durante sus últimos contactos bilaterales. Zapatero, de acuerdo con fuentes próximas a La Moncloa, contempla el acuerdo sobre la Constitución como parte de un todo más amplio, del que forman parte el reparto de puestos clave en las instituciones europeas y el marco financiero plurianual (Perspectivas Financieras) 2007-2013. Pero tampoco parece que haya salida por la vía financiera, pues el canciller alemán y el presidente francés han hecho saber al presidente español que sus disponibilidades presupuestarias son cortas, por lo que van a promover un techo de gasto para el nuevo periodo financiero plurianual del 1% de la renta europea bruta, sensiblemente por debajo del 1,15% que reclama la Comisión para pagos, y el 1,27 para compromisos. El Gobierno de Aznar no reconoció en ningún momento haber aceptado la doble mayoría como base para la negociación del nuevo Tratado constitucional. Capacidad de influir El lunes pasado, en Luxemburgo, el ministro de Exteriores, Miguel Angel Moratinos, reconoció que España iba a intentar preservar la posición ventajosa que le confiere el Tratado de Niza. «Pero, aunque los votos otorgan una buena red de seguridad, la verdad es que para construir Europa hace falta tener capacidad de influir», aseguró, concretando algo más la que va a constituir su política con la Unión Europea: la búsqueda de una posición institucional holgada, con un buen soporte de relaciones bilaterales con los principales socios de la UE. El presidente Zapatero se reunió brevemente con el primer ministro irlandés, Bertie Ahern, para explorar las perspectivas de un acuerdo sobre la Constitución, que hará de mediador.