| Crónica | La realidad en Irak |
Un informe secreto relata que las torturas eran sistemáticas

Un informe secreto del Ejér-cito estadounidense denuncia el carácter «sistemático» de los abusos cometidos por los soldados norteamericanos contra prisioneros iraquíes, según varios fragmentos del documento que publicó ayer la prensa norteamericana. Esto contradice las declaraciones del jefe de Estado Mayor norteamericano, Richard Myers, quien aseguró que los abusos denunciados en la prensa eran casos aislados. «Entre octubre y diciembre 2003, en la prisión de Abu Ghraib se cometieron numerosos malos tratos sádicos, flagrantes y gratuitos contra prisioneros. Estos malos tratos sistemáticos e ilegales contra los prisioneros han sido cometidos de forma intencionada por numerosos miembros de la Policía Militar», escribió el general Antonio Taguba en su informe, cuyos extractos publicó ayer el diario Los Angeles Times . La general estadounidense Janis Karpinski, de la Policía Militar, responsable de la prisión de Abu Ghraib en la que fueron torturados prisioneros iraquíes, aseguró ayer que no estaba al tanto de lo que estaba pasando en esta cárcel. «No sabía nada de este tema», dijo la general Karpinski interrogada por el canal de televisión estadounidense ABC. 32 botas reconocibles La militar subrayó que «32 botas» es decir 16 militares, eran reconocibles en esas fotos. La general acusó a «otras personas» de la policía militar involucrada en estos abusos. Seis mandos y oficiales del Ejército estadounidense recibieron una amonestación por escrito a causa del escándalo causado por la revelación de torturas aplicadas a prisioneros en Irak, lo que abre la vía a un proceso de expulsión del Ejército, indicó ayer un alto responsable de la coalición. Los seis oficiales recibieron la más importante amonestación escrita del Ejército estadounidense, que bloquea toda promoción y que significa de hecho el término de su carrera militar. El ex ministro iraquí de Dere-chos Humanos, Abdel Bassat Turki, había alertado en noviembre de 2003 a la coalición de que los soldados norteamericanos estaban torturando a los iraquíes. «En noviembre hablé de viva voz con (el administrador civil americano Paul) Bremer de violaciones de derechos humanos en general, y especialmente en las prisiones, pero no obtuve res-puesta», declaró ayer.