El regreso a España del resto de los soldados que quedan en Diwaniya puede producirse en cualquier momento
Las tropas españolas entregan el control de su base en Irak a los norteamericanos
Helicópteros de la coalición protegen a los convoyes españoles que van a la frontera de Kuwait
No hubo actos castrenses especiales ni transferencia formal del mando, pero desde ayer las tropas estadounidenses controlan Base España, principal fortín de las tropas españolas en Irak. Ni siquiera hubo un reconocimiento expreso: fuentes militares españolas se limitaron a señalar que la bandera española ondea en el acuartelamiento, que «sigue bajo el mando» del general José Manuel Muñoz, jefe del Contingente de Apoyo al Repliegue aunque reconocieron que ya está concluido el traspaso a las fuerzas de EE.?UU. de los «cometidos operativos» hasta ayer asignados a la brigada Plus Ultra. Ello quiere decir que las fuerzas españolas desplegadas en Diwaniya ya no tienen otra misión en el país iraquí que preparar sus vuelta a casa. Los centenares de militares que desde hace semanas permanecen atrincherados en Base España han iniciado ya el regreso -el pasado viernes llegó a Almería y Madrid el primer avión- de manera acelerada: si se cumplen los planes del Ministerio de Defensa, el último de ellos puede pisar suelo español el próximo miércoles. En caso de que sea necesario ralentizar el viaje por motivos de seguridad, el 24 de mayo saldrán de Irak los últimos españoles. Su regreso a España puede producirse en cualquier momento. Defensa no facilita información para no poder en riesgo las seguridad de las tropas que realizan los viajes. Auxilio en la retirada El portavoz de la fuerza española confirmó la ausencia de ceremonia a la hora de entregar Base España al Regimiento de Caballería de Estados Unidos que asumió el control, pero explicó que responsables españoles de las distintas áreas de trabajo se han ido reuniendo con los militares estadounidenses para coordinar el traspaso, de tal manera que estos «se han ido poco a poco haciendo cargo del mando de la base». Desde ayer, la coalición se ocupa de las «labores de seguridad» de la base y de los «cometidos operativos» encomendados en un principio a la misión española. Un unidad compuesta por 101 hombres permanecerán en Kuwait hasta que finalice el repliegue, encargados de la recepción y distribución del material que llegue de Irak para su envío a España. Se encargarán, entre otros asuntos, de la repatriación de todos los vehículos utilizados por la brigada Plus Ultra: cuatro helicópteros, 91 blindados de combate, 274 vehículos de transporte, 17 máquinas excavadoras y 34 contenedores con material de transmisiones y comunicaciones. El coste de toda la operación ascenderá a 80 millones de euros. Fuentes del ministerio insistieron ayer en que las relaciones del mando español con el resto de países aliados están presidiada por el «acatamiento escrupuloso» de los protocolos que establecen la obligación de prestar asistencia a los soldados en retirada. Desde hace dos semanas tanto el Ejército de Estados Unidos como las tropas británicas presta apoyo aéreo con helicópteros de ataque para proteger a los convoyes españoles que parten de Diwaniya rumbo a la frontera de Kuwait. La herencia Junto al control de Base España, las tropas estadounidenses heredan parte del material utilizado por las fuerzas españolas, regalado para que su estancia en Diwaniya sea más cómoda. Entre esos obsequios figuran los ordenadores allí instalados para que los soldados pudieran comunicarse con sus familias y varios contenedores de duchas y lavabos. España ha vendido a los estadounidenses combustible, algún tipo de munición y otros elementos cuyo traslado entrañaría un peligro añadido para los soldados en su retirada. Las fuerzas españolas organizaron un breve homenaje castrense a los soldados que perdieron su vida en Irak. El general polaco Bieniek, jefe de la división multinacional, agradeció la eficaz labor realizada por el contingente español.