La policía iraquí se hará cargo de la seguridad de la ciudad santa tras la decisión del lídre chií
EE.UU. suspende la ofensiva en Nayaf tras la tregua de Al Sadr
Las tropas siguen patrullando la ciudad hasta que la policía iraquí garantice la seguridad Londre

Manifestación en Nayaf a favor del líder espiritual Al Sadr
Por primera vez en siete semanas, los combates entre las fuerzas estadounidenses y la milicia del jefe radical chií Moqtada Sadr cesaron en Nayaf (centro de Irak), donde la coalición liderada por Estados Unidos anunció ayer la suspensión de la ofensiva contra los milicianos de Sadr. El asesor de seguridad nacional iraquí, Muaffak al Rubai, afirmó poco antes que «la coalición había prometido respetar el acuerdo» negociado con Moqtada Sadr. La coalición «estaba al corriente de las negociaciones y las siguió de muy cerca. Les dio su bendición y prometió que respetará el acuerdo», declaró a los periodistas. «Ya no hay enfrentamientos en Nayaf, y desde las 02.00 hora local (00.00 hora española) sus habitantes duermen tranquilamente. Pedimos a Dios que todas las partes respeten el acuerdo», agregó. A partir de ahora la Policía iraquí controlará la seguridad en la ciudad santa. Seguridad y patrullas Hasta que las fuerzas iraquíes estén operativas, «las fuerzas de la coalición suspenderán sus operaciones ofensivas pero continuarán encargándose de la seguridad y patrullando» en Nayaf, afirmó el portavoz. «Las fuerzas de la coalición no responderán (a posibles ataques) nada más que en casos de legítima defensa», precisó Senor. El portavoz indicó que la coalición era «prudentemente optimista» sobre la tregua en Nayaf y afirmó que cumpliría sus compromisos, al tiempo que informó de que éste era un primer paso de un plan conjunto. Los responsables de la coalición indicaron que no habían modificado sus peticiones y que una de ellas es el desmantelamiento de la milicia de Sáder, el Ejército del Mehdi, así como la detención de su líder. El jefe adjunto de las operaciones de la coalición en Irak, el general Mark Kimmitt, no quiso hacer declaraciones sobre si las fuerzas estadounidenses habían arrestado al líder chií o si habían tenido oportunidad de hacerlo. Preguntado por si el acuerdo representaba una victoria para Sadr, Kimmitt respondió que esto era «exagerado». «No nos retiramos, estamos posicionando de nuevo nuestras fuerzas», indicó el general. «Sadr no ha dicho que vaya a rendirse y nosotros no hemos dicho que todos los problemas estén resueltos».