La resistencia lanza dos atentados con coches bomba que costaron la vida al menos a 36 personas en Bagdad y Kirkuk
Irak sella con un baño de sangre la elección de su primer presidente
Al Yawar pide la «soberanía completa» al asumir la jefatura del Estado Perfi

Al Yawar, tras ser elegido presidente de Irak, el primero del país tras Sadam Huseín
Irak eligió ayer a su primer presidente de la posguerra y anunció la formación de un Gobierno transitorio en medio de una jornada sangrienta que ha costado la vida a 36 personas. Tras arduas negociaciones entre la coalición y los líderes iraquíes, se acordó que el nuevo presidente fuera el acaudalado ingeniero suní de 45 años Ghazi Ayil al Yawar, el candidato que menos gustaba a Washington. En una ceremonia televisada y llena de simbolismos en un palacio de Sadam Huseín, Al Yawar juró su cargo junto con los dos vicepresidentes -el kurdo Raush Shauis y el chií Ibrahim al Yafari- y con el gobierno de tecnócratas que organizará las elecciones libres en el 2005. Las primeras palabras de Al Yawar fueron para pedir la restauración de la «soberanía completa» mediante la nueva resolución de la ONU que se está discutiendo en el Consejo de Seguridad. Después de que el primer ministro, Iyad Allawi, leye-ran los nombres de los 26 ministros que integrarán el Ejecutivo -entre ellos cinco mujeres-, el Consejo de Gobierno Iraquí (CGI), creado en julio del 2003 por los estadounidenses, quedó disuelto. El administrador civil estadounidense, Paul Bremer, permanecerá en el país hasta la fecha del traspaso de poder. La designación del presidente iraquí, un puesto simbólico sin peso político, tuvo lugar tras tres días de amargas discusiones. Estados Unidos y el enviado de la ONU, Lajdar Brahimi, finalmente aceptaron que Al Yawar fuera el jefe del Estado, después de que su candidato favorito, Adnan Pachachi, de 81 años, re-chazara el cargo. La decisión política coin-cididió con la explosión de un coche bomba contra una sede de la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK), en la llamada «zona verde», en la que murieron 25 personas. En Biyi, próximo a Kirkuk, otro atentado similar cerca de una base estadounidense costó la vida a 11 personas. Entretanto, en Kufa, se reanudaron los enfrentamientos a pesar de la tregua que entró en vigor el pasado jueves, entre las fuerzas de la coalición y las milicias del radical chií Moqtada al Sadr. Karachi estalla en disturbios Los funerales por las 19 víctimas del atentado suicida en Karachi (sur de Pakistán) contra una mezquita chií degeneraron ayer en enfrentamientos entre los asistentes y la policía. Miles de personas se concentraron para los funerales de las víctimas. Mientras se estaban manteniendo negociaciones con la policía, los manifestantes prendieron fuego a un coche de policía, a un minibús, a seis motos y a un banco. Un poco más lejos, varias tiendas también fueron saqueadas y algunas incendiadas, según los testigos. El presidente Musharraf anunció medidas drásticas contra la ola de violencia. Por su parte, los autores de los ataques de Jobar, en Arabia Saudí, huyeron del hotel donde retenían a los rehenes disfrazados de militares bastante antes del asalto de un comando saudí. Los terroristas de Al Qaida huyeron en una camioneta mientras el jefe del comando era herido.