La liberación de los secuestrados es un balón de oxígeno para Berlusconi ante las europeas
La Coalición lanza una operación y logra rescatar a los rehenes italianos
El mando militar norteamericano asegura que no hubo ni disparos ni negociaciones

Maria Luisa Stefio, madre de uno de los rehenes, celebra la noticia
Los tres rehenes italianos que fueron secuestrados en Irak el 12 de abril y un empresario polaco capturado hace una semana que se encontraba con ellos fueron liberados ayer cerca de Bagdad en una operación de tropas de la coalición internacional. El rescate se produjo a la una del mediodía «sin intercambio de disparos» y permitió detener a algunos de los captores, según detalló el general norteamericano Ricardo Sánchez. Aunque se negó a dar más detalles, subrayó que no se había producido «ninguna negociación» con los secuestradores. La operación habría contado con el visto bueno del Gobierno italiano, que dio su autorización a la irrupción en el lugar del secuestro y también atribuye parte del mérito a sus servicios secretos. Otras fuentes destacan en cambio el papel de agentes polacos y señalan como protagonistas de la redada a soldados de Estados Unidos y Polonia. En cualquier caso, para Salvatore Stefio, Umberto Cupertino y Maurizio Agliana, que trabajaban para un firma de seguridad privada, se trata del final de casi dos meses de pesadilla y la noticia desató en Italia una auténtica ola de júbilo. Sus familiares, después de algunos momentos de esperanza terminados en frustración, no podían creer que hoy mismo podrán abrazar a sus parientes. Incluso la madre de uno de ellos aún no sabe nada de lo ocurrido porque la familia ha preferido ocultárselo. Los tres llegarán en torno a las 10 de la mañana al aeropuerto romano de Ciampino y, dada la expectación creada en Italia estos dos meses, probablemente serán recibidos como héroes nacionales. En el recuerdo queda el cuarto rehén que fue asesinado al día siguiente de la captura del grupo, Fabrizio Quattrocchi. Para el Gobierno de Berlusconi supone una noticia excelente ante las elecciones europeas y administrativas de este fin de semana, vistas como un verdadero test sobre su mandato y precedidas por sondeos negativos. El Cavaliere resiste desde hace un año a la oposición mayoritaria de los italianos a la guerra y mantiene 3.500 soldados en Irak.