Los bolivianos deciden el futuro de sus reservas de gas en referéndum
Más de cuatro millones de bolivianos se aprestan a votar hoy en un referéndum convocado por el presidente Carlos Mesa, para delinear la política que impondrá la explotación futura de las reservas de gas y petróleo del país. El referéndum confronta aún manifestaciones contrarias de las principales organizaciones sindicales y de los vecinos de la urbe de El Alto, vecina a la ciudad de La Paz, cuyos líderes afirman que las preguntas «son tramposas» y, por eso, han convocado a la abstención y al sabotaje de la votación. Por el momento, el paro de tres días convocado por estos grupos a partir del viernes, no ha sido seguido por la población, aunque se han registrado bloqueos esporádicos de algunas rutas que unen La Paz con el lago Titicaca, en la frontera con Perú, y con la ciudad de Oruro. En caso de ganar el «SI» en las cinco preguntas del referéndum, Mesa podrá celebrar con éxito el noveno mes de su gestión, la que inició el 17 de octubre del 2003 con la promesa de convocar a la consulta y a la Asamblea Constituyente que está en preparación. La consulta popular, incorporada hace cinco meses a la Constitución boliviana, decidirá la abrogación de la actual Ley de Hidrocarburos y, en caso afirmativo, promoverá el debate de una nueva normativa que puede llevar a revisar los actuales contratos con las trasnacionales petroleras que dominan el sector. El presidente Mesa ha prometido que el resultado del referéndum será «vinculante», con lo que tanto el Ejecutivo como el Legislativo deberán actuar en consecuencia, para redactar y aprobar leyes que respondan a la decisión que se tomará este domingo. El mandatario ha insistido en que la primera pregunta, sobre si la gente está de acuerdo en derogar la ley petrolera, debiera ser aprobada igual que las restantes cuatro, con lo que se podrán nacionalizar los campos de hidrocarburos de manera negociada sin necesidad de expropiar los campos controlados por las extranjeras. Además, Mesa plantea que el gas sea un instrumento de negociación con Chile, país que tiene dificultades para abastecerse del energético y al que Bolivia pide la devolución de una salida al mar, como la que tenía antes de la guerra que perdió a finales del siglo XIX. El mandatario advirtió de que «el voto por el SI debe ser a las cinco preguntas, porque el referéndum está planteado en un círculo completo, coherente e integral».