El Gobierno iraquí asegura que ha tomado el recinto pero Estados Unidos desmiente la noticia
Al Sáder pacta dar a un líder chií las llaves de la mezquita pero no se va
La confusión reina en Nayaf, asediada por tropas americanas a la espera de la rendición del clérigo
La confusión reina en Nayaf y, por extensión, en todo Irak. Los colaboradores del ayatolá Alí Sistani, el líder religioso chií de más influencia en el país, aseguran que el clérigo rebelde Muqtada Al Sáder ha cumplido su palabra y ha dejado en las oficinas de Nayaf las llaves de la mezquita de Alí, donde se atrincheró junto a 800 de sus combatientes. Al cierre de esta edición, la noticia no había sido confirmada. Por la tarde, el Gobierno interino iraquí había anunciado al mundo que su policía había entrado en el recinto sagrado, neutralizado a los seguidores de Al Sáder y rendido la plaza. Eso sí, la autoridades iraquíes se apresuraron a asegurar que el clérigo había logrado huir. La versión fue desmentida a última hora de la tarde por los propios norteamericanos. EE.?UU. aseguró que «nadie» había entrado en la mezquita y que «nadie» había tomado la plaza. Fuentes del Pentágono sostenían además que Al Sáder seguía atrincherado dentro y que al menos 400 de sus hombres protegían la entrada al recinto para evitar un asalto. Lo único seguro es que el cerco militar norteamericano se mantiene con toda su intensidad. Los carros de combate, apoyados por helicópteros Apache, bombardeaban sistemáticamente la ciudad pero cuidando de no dar en el lugar donde reposan los restos del precursor de la corriente chií y lugar sagrado para millones de musulmanes que peregrinan a la gran mezquita desde hace mil años. Recurrir a la amnistía En medio de tanta confusión sobre el asedio de Nayaf y el paradero de Al Sáder, Sabah Kadhim, portavoz del Ministerio del Interior iraquí, dijo en rueda de prensa que «la policía iraquí controla ahora el santuario con las autoridades religiosas». Ahmad Al Shibani, portavoz político del clérigo rebelde negó que la policía controle el mausoleo, y aseguró que los milicianos permanecían en interior. Además, según el portavoz, Al Sáder seguía en la ciudad santa de Nayaf. «Al Sáder es un hijo de Nayaf y el líder del Ejército de Mahdhi. Ni él se ha ido de Nayaf, ni tampoco los suyos», dijo Al Shibani en declaraciones recogidas por la radio iraquí Dijla (Tigris) . Al Shibani desmintió también la detención de varios cientos de milicianos y precisó que los combatientes del Ejército del Mahdi estaban desplegados en torno a la mezquita para protegerla. El Gobierno iraquí ha instado al clérigo a que se entregue bajo la promesa de ser amnistiado.