Nueva York contra George
Miles de americanos toman la Gran Manzana para protestar contra la política del Gobierno y calentar la celebración de la convención en la que se proclamará candidato a Bush

Los activistas colocan ataúdes en la calle contra la guerra de Irak
?ientras los miembros del Partido Republicano de Estados Unidos llegaban a la convención que porclamará a George W. Bush candidato a las elecciones presidenciales, las calles de Nueva York se llenaban de manifestantes que querían dejar patente su desacuerdo ncon la política de Bush en los últimos cuatro años. Oficialmente la Convención Nacional Republicana (RNC) arranca hoy en el Madison Square Garden de Nueva York con el discurso de bienvenida del alcalde de la ciudad, Michael Bloomberg, a los cerca de 5.000 delegados y 30.000 invitados y voluntarios que han llegado de todos los puntos de la geografía estadounidense para proclamar a George W. Bush candidato oficial del partido a la presidencia. Después, el ex alcalde y héroe nacional Rudolph Giuliani y el senador John McCain tomarán la palabra. Sin embargo, extraoficialmente, Nueva York lleva varios días celebrando a su manera la primera convención de políticos republicanos que en los 150 años de historia del partido aterriza por primera vez en esta ciudad de tendencias demócratas. «La mayoría de este país quiere a Bush fuera de la Casa Blanca». Con estas palabras el autoproclamado enemigo número uno del presidente, el cineasta, escritor y activista Michael Moore, director de la polémica Fahrenheit 9/11, daba ayer por inaugurada la principal manifestación de las muchas organizadas durante estos días para protestar en contra de la presencia de los republicanos en la ciudad. Concebida originalmente en contra de la guerra de Irak por el grupo United for Peace and Justice, y encabezada entre otros por el reverendo Jesse Jackson, la marcha, que colapsó más de veinte calles y llegó a las puertas del Madison Square Garden, agrupó a más de 300.000 personas con decenas de motivos diferentes para criticar al presidente.. El ambiente de la protesta fue pacífico y festivo, aunque la gente mirara recelosa a los miles de policías que la escoltaban. Y no era para menos, ya que desde el pasado jueves, más de 300 personas han sido arrestadas en manifestaciones de toda índole en una ciudad que pese a la oposición de muchos de sus ciudadanos, el miércoles tendrá un nuevo inquilino: el presidente Bush, que acudirá a escuchar el discurso de aceptación de se nominación.