Kerry considera más eficaz e inteligente apostar por la libertad para vencer al terrorismo internacional
Bush hace campaña con el 11-S reiterando que derrotará al enemigo
El presidente afirmó que perseguirá a los terroristas donde quiera que se escondan
El aniversario del 11-S volvió ayer a ser explotado electoralmente por George W. Bush y por el candidato demócrata a la presidencia, John Kerry. Este último, que proclama su determinación de librar una guerra contra el terrorismo «más eficaz y más inteligente» que la de Bush, acudió a una misa en Boston, desde cuyo aeropuerto despegaron dos de los aviones implicados en los ataques, y en una alocución radiofónica dedicada a las víctimas del 11-S aseguró que «la libertad vencerá al terrorismo». Un día antes, Kerry había visitado a algunas familias y aprovechó un mitin en Pennsilvania para afirmar que éstas le habían dicho que «nuestros maridos no murieron el 11-S por culpa de Irak». También acusó a Bush de intentar asustar a los norteamericanos y hacerles creer que Bin Laden y Sadam Huseín son la misma persona. El demócrata, que en últimos sondeos sale mal parado respecto a su adversario, intenta mostrarse capaz de proteger a sus compatriotas de la amenaza terrorista. «Haremos de la seguridad interior una prioridad, no un eslogan», dijo. Por su parte, Bush, en una insólita alocución radiofónica en directo, a la que asistieron bomberos y familiares de las víctimas de los atentados, lanzó un discurso cargado de patriotismo en el que aseguró que Estados Unidos está ganando la guerra contra «el terror y el demonio». El presidente recordó a las víctimas del 11-S y a la CIA y el FBI, ampliamente cuestionados, y reiteró que «Estados Unidos está determinado a permanecer en la ofensiva y a perseguir a los terroristas donde quiera que entrenen, se escondan o intenten establecerse». Evitó una vez más nombrar a los soldados, a los muertos y a los vivos, pero recordó el mensaje mesiánico en el que centra su campaña electoral. «Aceptamos nuestra misión, derrotaremos al enemigo», dijo a pesar de que tres años después del 11-S, Osama bin Laden, el principal símbolo de ese ambiguo enemigo, siga en paradero desconocido. Ni él ni su vicepresidente Dick Cheney acudieron a los actos de homenaje a las víctimas en Nueva York. Sí guardaron un minuto de silencio en la Casa Blanca a la misma hora en que el primer avión se estrelló. Antes, habían ido a una misa en Washington. «Estados Unidos está determinado a permanecer en la ofensiva y a perseguir a los terroristas donde quiera que entrenen, se escondan o quieran establecerse» GEORGE BUSH Presidente de Estados Unidos