La Cámara israelí decide la retirada de Gaza en una votación histórica
Todos los periódicos israelíes coinciden en señalar la de hoy como una votación histórica y decisiva para el futuro del país. No en vano, es la primera vez que el Parlamento israelí -la Kneset- ha de pronunciarse de forma expresa e irrevocable acerca de la retirada militar y colonial de la franja de Gaza y de cuatro pequeños asentamientos de Cisjordania, siguiendo las directrices del plan presentado a finales del pasado año por el primer ministro, Ariel Sharon, conocido como Plan de Desconexión, que prevé la retirada de estos territorios conquistados en la guerra del 67. Es un plan concebido de forma unilateral que cuenta con el auspicio deBush, y que es visto con recelo desde la Autoridad Palestina. Como es lógico, acabar parcialmente con 37 años de ocupación militar no deja indiferente a casi nadie, y desde hace semanas las calles israelíes están inundadas de carteles publicitarios que lanzan mensajes de esperanza o de quiebra nacional, según el partido político que los financie. La crucial cita parlamentaria de esta tarde se llevará a cabo en medio de extremas medidas de seguridad ante el peligro de altercados en las puertas de la Kneset, donde cientos de manifestantes a favor y en contra del plan se reunirán a la hora en la que los 120 diputados de la Cámara llevarán a cabo la decisiva votación. Unas espectaculares medidas de seguridad que ya se desplegaron ayer, colapsando el ya caótico tráfico de Jerusalén, en el agrio y hosco debate preliminar celebrado en el Parlamento para que los principales grupos presentaran sus tesis, y en el que el Sharón fue incesantemente interrumpido y abucheado por diputados de la derecha nacionalista y religiosa -opuestos férreamente al plan- llegando incluso a ser desalojado uno de ellos. Sharón, el principal promotor de los asentamientos colonos judíos décadas atrás y considerado hoy el «enemigo público número uno» de los cerca de 220.000 colonos de Gaza y Cisjordania, contando también con el rechazo de buena parte de sus propios correligionarios del derechista Partido Likud, no vaciló en señalar que pese a todo y todos llevará adelante el plan, que comenzaría a aplicarse el 1 de marzo, ya que el primer ministro israelí previsiblemente ganará la votación con el apoyo laborista. «Nunca en mi vida, ni como comandante ni como político, he tenido que afrontar una decisión tan difícil como esta», afirmó Sharón, quien dijo estar seguro de que la desconexión «fortalecerá a Israel», tanto a nivel económico como en el plano diplomático internacional. Ofensiva mortal Horas antes de este debate, otra incursión militar israelí mató al menos a 14 palestinos -de ellos un niño de once años y dos ado-lescentes que arrojaban piedras a los tanques-, en Jan Yunis, al sur de la franja de Gaza. La ofensiva, iniciada la noche del pasado domingo, dejó heridas a más de 60 palestinos, entre ellos 17 menores, y a dos soldados, y destruyó al menos 15 viviendas. Según el Ejercito, la operación respondía a los recientes ataques palestinos contra los asentamientos.