La resistencia iraquí abre un segundo frente en el norte tras el revés sufrido en el sur
EE.UU.arrincona a los rebeldes en Faluya y pierde el control de Mosul
Al Zarqawi llama a la defensa del bastión insurgente en un mensaje publicado en Internet

Un marine mueve con su bota el cadáver de un miliciano para ver si tiene armas y municiones
El Ejército estadounidense afirmó ayer que controla prácticamente la totalidad de Faluya y que los insurgentes han quedado cercados en una pequeña franja del sur de la ciudad. «Controlamos cerca de un 80%, pero se necesitará algún tiempo antes de garantizar la seguridad de ese territorio», admitió a el teniente Lyle Gilbert, en el quinto día de la ofensiva lanzada por las fuerzas iraquíes y estadounidenses contra ese bastión de la guerrilla. Los marines siguieron tratando de erradicar los focos de resistencia y hubo combates por todo el norte y el sur, aunque los más violentos se libraron en el barrio de Jolan, al noroeste de la ciudad, agregó. Allí, estalló una batalla cerca de una mezquita. Los insurgentes, decididos a demostrar que la ofensiva liderada por el Ejército estadounidense en Faluya no los ha amedrentado, contraatacaron, quizás animados por la declaración de Abu Musab al Zarqawi. El jordano, por cuya captura desencadenó Washington la operación de Faluya, apareció en una grabación de audio colgada en Internet animando a los rebeldes a defender la ciudad con sus vidas. «No tenemos ninguna duda de que los signos de la victoria de Dios aparecerán en el horizonte», dijo la voz que sonaba como la de Zarqawi. En muchas partes se escuchaba el sonido de ráfagas de ametralladoras y de explosiones de granadas. Asimismo, había hombres armados en los tejados cercanos a la mezquita. A última hora de ayer, funcionarios del Gobierno iraquí negociaban la rendición de los cerca de las 200 personas que se refugiaban en el templo. Revés en el norte Todas estas noticias positivas para los norteamericanos se vieron ensombrecidas por el duro revés que sufrieron sus tropas en Mosul. Los rebeldes se adueñaron de las calles de Mosul, aprovechándose de que los soldados se retiraron al alba de cuatro de los cinco puentes que controlaban, después de ser bombardeados durante toda la noche con fuego de mortero. La policía ha desaparecido completamente y el Ejército norteamericano no aparece por ninguna parte. Varios grupos de rebeldes armados, a pie o en vehículo, patrullan alrededor de los principales edificios públicos. La resistencia consigue así abrir un ansiado segundo frente que pueda dar algo de alivio a la presión que sufren en Faluya.