La derecha francesa consagra hoy a Sarkozy como su líder con el objetivo de sustituir a Chirac

Nicolás Sarkozy dimitirá de su cargo como ministro de Economía
Nicolás Sarkozy será proclamado hoy presidente de la derecha francesa y mañana presentará su dimisión como ministro de Economía. Cumplirá así la exigencia del presidente de la República, al que espera sustituir en las elecciones del 2007. Los fieles a Jacques Chirac no han podido impedir su irresistible ascensión y califican de «excesivo» el presupuesto del Sarko show que le consagrará como líder. Un 54% de los 132.000 militantes de la Unión para un Movimiento Popular (UMP) se han movilizado para votar al sustituto del ex primer ministro Alain Juppé al frente del partido en el Gobierno. Aunque los resultados del escrutinio no se harán públicos hasta el congreso que se celebra hoy en las proximidades de París, nadie duda de la amplitud de la victoria del más ambicioso de los miembros del Ejecutivo. Es también con diferencia el más popular, muy por encima del primer ministro Jean-Pierre Raffarin, que, debilitado en los sondeos, multiplica estos días su presencia en los medios de comunicación casi hasta lo inverosímil. A «la americana» Será el último en intervenir en el Palacio de Exposiciones parisino de Le Bourget ante los 25.000 militantes reunidos, que pagarán una entrada de 20 euros para ayudar a amortizar los al menos cinco millones que costará la proclamación «a la americana» del nuevo delfín: el podio saldrá del suelo, el escenario avanzará hacia el público, la habitual pantalla gigante será esta vez de plasma móvil; en ella aparecerán los mensajes de apoyo de artistas y deportistas - desde el actor Jean Reno al cantante Michel Sardou pasando por el ciclista Richard Virenque_. Jacques Chirac enviará al con-greso a su esposa Bernadette. No se descarta incluso que Sarkozy se saque de la manga un mensaje de felicitaciones del presidente, con quien se reunirá después en el Elíseo. La vieja guardia del presidente de la República ha sido prác-ticamente barrida del aparato del partido y promete una opo-sición interna que ha iniciado ya el presidente de la Asamblea Nacional, Jean-Louis Debré. Su reflexión sobre el gasto en la consagración de Sarkozy no deja lugar a dudas: «Me siento muy lejos de todos aquellos que caen en el exceso». El nuevo líder de la UMP se defiende asegurando que él no ha sido el organizador. Tampo-co quiere revelar qué hará si Chirac decide presentarse a la reelección en el 2007. Sarkozy se plantea como prioridad la puesta a punto de un partido que no deja de perder en la intención de voto de los electores y de momento no quiere aventurarse en un terreno tan resbaladizo.