Diario de León

Las fuerzas saudíes frustraron el asalto tras irrumpir en el recinto a tiros ayudados de explosivos OPINIÓN

Al Qaida lanza un ataque contra el consulado americano en Arabia

Doce personas mueren, ninguna americana porque el personal se refugió en un búnker

Publicado por
E.G. GascónENRIQUE VÁZQUEZ - riad
León

Creado:

Actualizado:

?ilitantes de Al Qaida ejecutaron ayer un ataque sorpresa contra el consulado de Estados Unidos en la ciudad saudí de Yedá, al oeste del país, en el que murieron doce personas y varias resultaron heridas. Los muertos son cinco extranjeros empleados del consulado, tres asaltantes y cuatro policías. El incidente se inició poco después del mediodía cuando un comando integrado por cinco personas arrojó una bomba contra la puerta principal del consulado, que como todas las instalaciones extranjeras que hay en el reino saudí estaba fuertemente protegido, y se introdujo en el mismo abriendo fuego a discreción a través de la puerta principal y de otra puerta lateral. Los militantes retiraron la bandera de Estados Unidos y le prendieron fuego. El primer asalto contra una representación diplomática acreditada en ese país se prolongó durante tres horas antes de que las Fuerzas de Seguridad consiguieran hacerse con el control de la situación. La policía intervino rápidamente ante el temor de que los asaltantes se hicieran fuertes en el recinto con un gran número de rehenes, como ha ocurrido en otras ocasiones. Pero el contrataque saudí se hizo con tanta rapidez que los seguidores de Bin Laden no tuvieron tiempo de ejecutar sus planes. El personal estadounidense se ocultó en los primeros minutos en un refugio que existe en el interior del consulado y que fue construido al efecto. Esta circunstancia explica que ninguno de los muertos fuera ciudadano de Estados Unidos. Los policías de la puerta principal dieron la voz de alarma con celeridad y a los pocos minutos ya había varios helicópteros sobrevolando la zona. En los edificios próximos se apostaron francotiradores de la Policía que no tuvieron que intervenir. Habla Bush Destacamentos de las fuerzas especiales llegaron al consulado en el plazo de varios minutos e inmediatamente irrumpieron en el interior. Fue en este momento cuando los asaltantes abrieron fuego contra las personas que había en el consulado y cuando se produjeron todos los muertos. Dos de los asaltantes fueron capturados con vida, aunque heridos, por lo que la Policía confía en que esto les permita practicar más detenciones. Sin embargo, las células de Al Qaida suelen ser autónomas, están integradas por pocos miembros que son amigos y no mantienen relación con otras células. El Ministerio saudí del Interior informó que los asaltantes pertenecían a una «banda de extremistas», que es el término que en el reino saudí se utiliza habitualmente para referirse a los militantes de la organización Al Qaieda. La organización cuyo liderazgo representa Osama Bin Laden cuenta con muchos simpatizantes en Arabia Saudí, de donde es originario el líder extremista El presidente Bush condenó el atentado y reiteró que no va a modificar su política en Oriente Próximo. «Los terroristas quieren atemorizarnos con su voluntad de matar al azar a gente inocente, y por eso mismo las elecciones en Irak son tan importantes. Una sociedad libre en Irak será una gran derrota para los terroristas». El presidente de Estados Unidos utilizó el lenguaje apocalíptico que le ha dado tan buenos resultados. «En este momento nos enfrentamos a los Ejércitos de las tinieblas, que no tienen otro objetivo que boicotear el proceso político e incitar a la guerra civil en Irak», dijo ayer Bush. EN TRES horas, las fuerzas de seguridad saudíes pusieron fin expeditivamente al ataque de radicales islámicos contra el consulado general de los Estados Unidos en Yedá y enviaron así un fuerte mensaje político a Washington. Cuando se supo que un «puñado de extraviados» (el vocabulario oficial saudí para islamistas de la órbita de Al Qaida) había tomado de rehenes en el interior del defendido edificio en la segunda ciudad del reino, todo el mundo se preparó para un largo asedio y un principio de negociación. Pero las mejores fuerzas especiales de la policía saudí, rápidamente llamadas tras el atentado y la muerte de cuatro policías de guardia, tomaron al asalto los locales, mataron a tres secuestradores y detuvieron a los otros dos. En el tiroteo murieron cinco empleados saudíes. ¿Quién tomó la decisión de proceder de modo tan contundente? Teniendo en cuenta cómo funciona el gobierno, es seguro que el ministro del Interior y poderoso miembro de la familia real, príncipe Nayef, tiene autoridad suficiente. Pero en el vigente contexto político se puede creer que el príncipe heredero, primer ministro y líder del país de hecho, príncipe Abdalá, aprobó la decisión si no la tomó por sí mismo. El hecho tendrá interesantes consecuencias a corto plazo y ya llegan felicitaciones desde Washington, donde el blasón saudí, que el eterno embajador príncipe Bandar se afana en dorar, está por los suelos. En efecto, tras medio siglo de una relación privilegiada, en Washington no saben muy bien qué hacer con un país en el que nacieron Bin Laden y la mayoría de los autores materiales del ataque del 11-S. El Gobierno saudí, bajo intensa presión, ha optado por una especie de represión con apertura : ha puesto bajo control a los predicadores pro Al Qaida y lanzado una fecunda caza de terroristas, pero también ha ofrecido una amnistía y esboza un proceso de apertura política con las primeras elecciones municipales parciales para principios del próximo año. ¿Qué más puede hacer el reino, además de ejercer un papel moderador en la Opep y aumentar al máximo su producción de crudo? Si hubiera ganado John Kerry, la situación sería mucho peor: el candidato demócrata, imprudentemente, pidió algo así como el fin de los lazos con la familia real y el fin (imposible) de la dependencia del petróleo del Golfo. A los saudíes les alivió el triunfo de Bush y el presidente podrá decir que, mal que bien, hacen ahora lo que pueden. Y que lo hacen bien.

tracking