Los agentes del FBI investigan si la masacre pudo estar provocada por un terrorista suicida
Las tropas rastrean Mosúl en busca de los autores del último atentado
Otro coche bomba estalló anoche en Bagdad provocando la muerte de varias personas

Uno de los secuestrados abraza a un familiar en presencia de Chirac al llegar ayer a París
Fuerzas estadounidenses e iraquíes han comenzado una operación de peinado en busca de insurgentes en Mosúl después de que un atentado en esa ciudad ocasionara el martes la muerte de 22 personas, incluidos 13 soldados norteamericanos. Según varios testigos, soldados estadounidenses y agentes del cuerpo de la Guardia Nacional iraquí inspeccionaron numerosas viviendas en los barrios de Yarmuk y Al Mualemin, así como en otras áreas del sur de Mosul, a unos 400 kilómetros al norte de Bagdad. El mando militar de EE.UU. cifró ayer en trece el número de soldados norteamericanos muertos en el atentado del martes contra la base militar de Merez, cuya autoría asumió la organización Ansar Al Sunna, acusada por Washington de tener vínculos con Al Qaida. Esta localidad fue escenario de cruentos combates entre insurgentes y soldados de EE.UU. e iraquíes, que se saldaron con decenas de muertos, y de varios atentados con coches bomba. Agentes del FBI tratan de esclarecer si la explosión Pero el grupo radical suní Ansar al Suna, que se ha atribuido el ataque, asegura en una página de internet que se trató de un atentado suicida. El grupo precisa que el autor fue un joven de Mosúl de 24 años que había estado trabajando en la base de Merez y dando información a los insurgentes. Las informaciones indicaban que se había tratado de un ataque con morteros, una de las acciones más comunes de los grupos insurgentes iraquíes contra las bases estadounidenses. Ayer otra explosión de un coche bomba en Mahmudiya, unos 30 kilómetros al sur de Bagdad, provocó «numerosos muertos y heridos», señaló el director del hospital local. «El atentado provocó numerosos muertos y heridos», indicó, contactado por teléfono desde Latifiya, el doctor Daud al-Tai, quien fue incapaz de precisar el número de víctimas. El médico añadió que muchos heridos habían sido trasladados a hospitales en Bagdad. Algunos habitantes de la ciudad señalaron que una explosión muy violenta estremeció al filo de las 18.30 horas (las 16.30 en España) el barrio Husseiniya, en el centro de la ciudad. «Tras la explosión, que destruyó viviendas y comercios, podían verse columnas de humo».