Los periodistas pasaron momentos muy díficiles, pero sin maltrato
Los periodistas franceses Christian Chesnot y Georges Malbrunot calificaron ayer de «inesperada» su liberación el martes y aseguraron que no fueron maltratados durante su secuestro de cuatro meses en Irak, aunque pasaron momentos «a veces muy difíciles». «Hemos vivido momentos difíciles, a veces muy difíciles, pero no perdimos la esperanza. Teníamos esperanza en la acción de las autoridades francesas», subrayó Malbrunot, quien calificó de «inesperado» que sus secuestradores, el «Ejército Islámico en Irak», les liberasen ayer. Los periodistas hicieron estas declaraciones a los numerosos periodistas que se desplazaron al aeropuerto militar de Villacoublay, a las afueras de París, donde llegaron en un avión francés tras haber permanecido secuestrados en Irak 124 días. Tanto Chesnot como Malbrunot, que lucen un aspecto saludable, dijeron que fueron liberados en «buenas condiciones», aunque hubo «momentos de tensión», al tiempo que desvelaron que sus secuestradores les cambiaron de sitio en al menos cinco ocasiones. Malbrunot confesó que hubo cierta desorganización en la liberación, pero dijo sentir que estaba próxima al ver la bandera francesa al salir del maletero.