Diario de León

Diecinueve agentes murieron en ataques simultáneos registrados contra comisarías en Tikrit

La resistencia iraquí mata a 32 policías tras el llamamiento de Bin Laden

Los atentados de rebeldes suníes e islamistas buscan deslegitimar las elecciones de enero

Familiares de uno de los policías abatido por los insurgentes en Tikrit lloran ante su cadáver

Familiares de uno de los policías abatido por los insurgentes en Tikrit lloran ante su cadáver

Publicado por
agencias | bagdad
León

Creado:

Actualizado:

Los insurgentes acabaron ayer con la vida de 32 miembros de las fuerzas del orden y nueve civiles en distintos atentados en Irak e intentaron asesinar a un general de la Guardia Nacional con un coche bomba pocas horas después de que Osama Bin Laden hiciera un llamamiento a los iraquíes para que boicoteen las elecciones de enero. Los ataques contra las fuerzas iraquíes y el apoyo de Bin Laden al cerebro de los extremistas, el jordano Abu Musab Al Zarqaui -líder de Al Qaida en Irak-, están dirigidos a acabar con las esperanzas de Estados Unidos en el nacimiento de un Gobierno en Bagdad que sea considerado como legítimo tanto en el interior como en el exterior. Si la violencia y la intimidación mantiene a un número desproporcionado de suníes en casa en la jornada electoral del 30 de enero, no queda claro qué podrá hacer Washington para que el Parlamento y el Gobierno resultantes sean considerados como legítimos por la mayoría de los iraquíes, endurecidos tras décadas de política amañada durante el régimen de hierro de Sadam. El recordatorio El mensaje sonoro de Bin Laden -que la CIA consideró ayer auténtico- en la campaña electoral supone además un recordatorio de la potencia de la alianza entre los islamistas suníes internacionales, como Zarqaui, y nacionalistas ira-quíes de la minoría suní a la que perteneció Sadam Huseín, y que ven los comicios como un modo de entregar el poder a la mayoría chií. Los atentados más sangrientos tuvieron lugar en Al Kas-hifin, en las afueras de Tikrit, donde hombres armados atacaron con fusiles Kalashnikov y lanzagranadas RBG una comisaría y un puesto de policía. Según fuentes oficiales, 19 policías y miembros de la Guardia Nacional murieron en esos ataques, llevados a cabo de forma simultánea, y en los que otros ocho agentes fueron heridos. Otros cinco policías murieron en un atentado similar contra una comisaría de Ishaqi, a 80 kilómetros al norte de Bagdad. En Samarra, tres guardias nacionales y tres civiles murieron a causa de la explosión de un coche bomba. Las fuerzas de seguridad iraquíes realizaron ayer varias redadas en el barrio bagdadí de Al Adhamiya, donde detuvieron a 25 supuestos insurgentes y confiscaron armas y explosivos. Esa operación policial comenzó después de que el comandante general de la Guardia Nacional, general Mazhar Maula, saliera ileso tras un ataque con coche bomba en Bagdad, en el que murió un civil. Una fuerza de 5.000 soldados estadounidenses suplementarios vbigilará las elecciones.

tracking