Los nuevos enemigos
Enlos interrogatorios para su confirmación como secretaria de Estado, Condoleezza Rice, nombró a cuatro países que no habían estado hasta ahora en la primera línea de la agenda política norteamericana. Esos países, a los que llamó «avanzadillas de la tiranía», son Cuba, Birmania, Bielorrusia y Zimbabue. Al contrario de lo que podría ocurrir con los otros dos que ya formaban parte de la lista negra -Corea del Norte e Irán-, estos cuatro países no suponen una amenaza para Estados Unidos. Los expertos señalan la llamativa ausencia de Siria en la lista, que llegó a ser objetivo potencial. Cuba La historia de confrontación entre Washington y La Habana es casi tan vieja como el régimen de Castro. Bush ha abogado por endurecer las medidas de anteriores gobiernos y poner limita-ciones al comercio y a los viajes entre los dos países. Ha criticado largamente el encarcelamiento de disidentes y el Departamento de Es-tado descalificó los intentos de acercamiento llevados a cabo por la Unión Europea. A finales del año pasado, presentó un programa político para democratizar Cuba cuando muera Fidel. Birmania El país se encuentra desde hace cuarenta años bajo un régimen militar. Estados Unidos está intentando aislarlo política y económicamente. Washington endureció su posición cuando en 1990 la junta militar no entregó el poder al partido democráticamente elegido del Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, líder de la oposición. A partir de entonces, la Casa Blanca prohibió por ejemplo, importar productos birmanos y ha usado su influencia en las organizaciones internacionales de crédito para conseguir que se le nieguen los créditos. Las organizaciones de de-rechos humanos la acusan de favorecer prácticas como la esclavitud. Birmania es además el segundo productor mundial de heroína tras Afganistán. Bielorrusia Alexander Lukashenko lleva gobernando el país desde 1994 y ha puesto en práctica toda una serie de restriccio-nes a las libertades enca-minadas a deshacerse de la oposición. Estados Unidos se ha negado a reconocer las elecciones en las que Lukashenko fue reelegido porque hubo numerosas irregularidades. De hecho Washington mantiene fuertes vínculos con la oposición que busca sacar al líder bielorruso del poder. Zimbabue EE.UU. ha denunciado que las fuerzas de seguridad y las milicias del presidente Mugabe han matado y torturado a miles de opositores para perpetuarse en el poder. Mugabe a forzado a los granjeros blancos a abandonar sus tierras para dárselas a los negros.