Una unidad de élite suiza cercó el edificio y cuando logró entrar se lo encontró vacío
Tres ladrones asaltan el consulado de España en Berna y logran huir

Doce agentes entran en el consulado con autorización de Madrid
La policía helvética desplegó ayer un impresionante dispositivo de seguridad en torno al Consulado de España en Berna, que fue asaltado por tres enmascarados que huyeron poco después sin que rehenes ni policías se dieran cuenta. Poco más de siete horas duró el cerco de las fuerzas de élite suizas, que no necesitaron realizar un solo disparo, y que cuando entraron se encontraron con un edificio vacío, según la versión oficial. Tres hombres armados con un cuchillo y un arma de fuego entraron hacia las ocho de la mañana local (la misma hora en España) al Consulado con el propósito de robar, dijo Peter Theilkas, portavoz de la policía, en una rueda de prensa. Pero los delincuentes estuvieron, al parecer, menos de un cuarto de hora en el edificio y se dieron a la fuga en un momento de confusión, cuando la policía todavía no había llegado y los empleados se habían encerrado en un cuarto trasero. Acto criminal, no político La policía suiza subrayó que, según los investigadores, el asalto ha sido «un acto criminal, y no de carácter político». En el mismo sentido, Miguel Ángel Moratinos descartó que los hechos tengan relación con la extradición de Suiza a España de Mohamed Achraf, acusado de liderar la célula islamista desarticulada en octubre que pretendía atentar contra la Audiencia Nacional. A primera hora de la mañana, los asaltantes exigieron a uno de los empleados que les abriera la caja fuerte, pero «en ese momento, un automóvil se acercó a la puerta y cuando los atacantes se dieron cuenta de que era un empleado del consulado, uno de ellos salió y atacó al hombre con un cuchillo», precisó. El herido se defendió y logró huir, mientras que una empleada que llegaba en ese momento fue obligada a entrar y se encerró en la misma habitación que otro rehén. A partir de ese momento, y según el relato policial, «los malhechores se habrían dado a la fuga». El herido consiguió alertar a una patrulla que pasaba por el barrio e inmediatamente el consulado fue acordonado. Una decena de agentes especiales entraron en el edificio, que encontraron vacío. El móvil del asalto habría sido apoderarse de visados Schengen para la entrada a la UE desde terceros países, muy cotizados en el mercado negro.