Un kamikaze detonó su carga al paso de un autobús de fieles en Bagdad y mató a 19 personas
Los insurgentes tiñen de sangre la fiesta chií matando a 35 iraquíes
Multitudinaria manifestación en Roma para pedir la liberación de la periodista retenida

Fieles chiíes se llevan el cuerpo de un hombre muerto en el atentado suicida contra el autobús
Por lo menos 35 personas murieron ayer en una serie de atentados suicidas y ataques en Irak, jornada del luto chií de la Achura. Cientos de miles de fieles de esta rama del islam se congregaron en Kerbala para conmemorar la muerte del imán Huseín a manos de los omeyas en el año 680 de la era cristiana. El peor de los ataques se produjo en la plaza Aden de la capital, cuando un kamikaze que transitaba en una bicicleta detonó su carga junto a un autobús que llevaba peregrinos chiíes a la mezquita del imán Mussa Kazem, en el norte de Bagdad, señaló la policía en el lugar. Diecinueve personas murieron y más de cuarenta resultaron heridas. Otro kamikaze, que también se desplazaba en bicicleta, detonó los explosivos que llevaba encima en una carpa de condolencias erigida por una familia suní en el barrio chií de Bayaa, en el sur de Bagdad. Por otro lado cuatro civiles y dos policías murieron en ataques el sábado en la región de Samarra, mientras que los cadáveres de siete soldados ejecutados a balazos fueron hallados al norte de Bagdad, según fuentes de seguridad. Mientras, una delegación del Congreso estadounidense, que incluyó a los senadores John McCain (republicano) y Hillary Clinton (demócrata), ambos críticos con la política del Pentágono, visitó ayer Irak. La esposa del ex presidente Bill Clinton, dijo que los insurgen-tes estaban fracasando. Manifestación en Roma En Roma cientos de miles de personas participaron ayer en una multitudinaria manifestación para reclamar la liberación de la periodista italiana Giuliana Sgrena, secuestrada en Irak hace quince días. Los grandes ausentes fueron los líderes de la mayoría gobernante, que consideraron que la convocatoria estaba politizada y salpicada de tintes radicales. Además de la liberación de Sgrena, los manifestantes exigieron que se ponga en libertad a la periodista francesa Florence Aubenas y su intérprete iraquí, Husein Hanoun, desaparecidos en Bagdad hace un mes y medio.