«Nos morimos de hambre»
Supervivientes del terremoto de Indonesia buscaban ayer a sus seres queridos entre los escombros de los edificios caídos en la isla de Nias, mientras se conocía que cientos de personas más murieron en un grupo de islas cercano, las Banyak. En Nias, donde se teme que hayan fallecido hasta 2.000 personas, supervivientes heridos suplicaban ayuda mientras algunos, impulsados por el hambre, saqueaban arroz de una tienda gubernamental. «Por favor señor, ayúdenos, nos morimos de hambre», suplicaba Abdul Murah Tan-jung, de 55 años, en Gunung Sitoli, la principal ciudad de Nias, mientras docenas de personas saqueaban la tienda. La policía observaba la escena impotente. En Nias, los esfuerzos de rescate y recuperación de cuerpos se han visto obsta-culizados por la falta de combustible y el mal tiempo. Los supervivientes usaban diversos utensilios e incluso las manos para excavar en busca de sus seres queridos. «La vi respirando esta mañana», dijo Ramadin, intentando romper un bloque de cemento con una palanca para salvar a su tía. Un hombre, Jansen Silalalahi, fue rescatado de entre los escombros de su casa por bomberos franceses, poniendo fin a 40 horas sin alimentos ni agua. Sanotona Halawa, de 48 años, dijo que tres de sus hijos estaban atrapados bajo los restos de su casa. El cuerpo de su hijo de 20 años, Yurisman, era visible entre algunas brechas abiertas en el cemento. «Durante la tragedia, corrió escaleras arriba seguido por su hermano y hermana (pensando que venía un tsunami)», comentó Halwa. Después, la casa se desplomó.