El ejército dice que un tanque disparó cuando los jóvenes entraron en una «zona prohibida»
Israel compromete la tregua al matar a tiros a tres niños que jugaban al fútbol
Los grupos políticos y armados ponen en entredicho el periodo de calma instaurado desde febrero

Jóvenes palestinos trasladan a un muerto en un ataque de Israel
Soldados israelíes mataron ayer a tres adolescentes palestinos junto a la frontera entre la franja de Gaza y Egipto en el primer incidente mortal que tiene lugar desde que en febrero las facciones palestinas se comprometieron a observar un periodo de calma hasta fin de año. Fuentes hospitalarias identificaron a las víctimas como Ahmed al-Yazar, Jaled Ganam y Ashraf Musa, el primero de 14 años y los otros dos de 15 años, quienes según las mismas fuentes estaban jugando a fútbol cuando fueron abatidos a tiros por disparos de metralletas desde un tanque. Según algunos testigos, las víctimas formaban parte de un grupo de cinco adolescentes que jugaban a fútbol. En un momento la pelota entró en una de las innumerables zonas prohibidas que el ejército ha decretado en los territorios ocupados y cuando los adolescentes fueron detrás de ella comenzaron los disparos. El ejército dijo que los jóvenes entraron en una zona prohibida , que los soldados abrieron fuego cuando se dirigían corriendo a la frontera con Egipto y que ha abierto una investigación. Poco después un dirigente de Yihad Islámica anunció que con la muerte de los tres adolescentes se daba por concluida la tregua. Sin embargo, el máximo líder del grupo en la franja de Gaza manifestó más tarde que el alto el fuego sigue en vigor. «Por ahora las facciones palestinas no han declarado el final de la calma pero están estudiando la cuestión de nuevo a causa de las continuas agresiones sionistas», explicó Muhammad al-Hindi, el máximo líder de Yihad Islámica. Sami Abu Zuhri, portavoz de Hamás, comentó que la resistencia palestina tiene derecho a responder a las agresiones israelíes aunque no llegó al punto de dar por muerto el alto el fuego. Apenas algunas horas después, milicianos palestinos dispararon varias granadas de mortero contra asentamientos judíos en la franja de Gaza que no causaron daños personales. Este ataque se lo atribuyó Hamás, que hasta ayer había observado rigurosamente la calma pactada en febrero. El presidente de la ANP, Mahmud Abbas (Abú Mazen), denunció el incidente recalcando que las víctimas eran «niños palestinos que no representaban ninguna amenaza para Israel». Y Nabil Abu Rudeina, portavoz de la ANP, calificó el incidente de «violación grave» de la tregua y exigió a Israel que abra una investigación.