El fracaso «tory» obliga a Michael Howard a presentar la renuncia
El desastre electoral del Partido Conservador se cobraba ayer su primera víctima: su líder Michael Howard. A las pocas horas de hacerse público la derrota, Howard preparaba una rueda de prensa en Putney (Londres), donde anunciaba su decisión de presentar la dimisión una vez que el partido haya encontrado su sucesor. Sólo hacía 18 meses que se había hecho cargo de la averiada nave tory. «Como sabéis -dijo Howard-tengo 63 años y para las próximas elecciones generales tendré 67 ó 68. Creo que es una edad demasiado avanzada para dirigir un par-tido hacia el Gobierno. Por lo tanto si no puedo luchar como líder me tendré que retirar lo antes posible para que el partido pueda elegir a alguien que sí pueda luchar» Howard, que no perdió la sonrisa en ningún momento, se vio obligado a reconocer que había fracasado. «Siempre he dicho que aquel que no produce resultados debe de irse, en mi caso producir resultados era ganar las elecciones, no lo hice, no lo hice a pesar de mis mayores esfuerzos». Los conservadores no han sabido encajar esta tercera derrota electoral consecutiva. Los enfrentamientos entre las familias tories desde su derrota electoral en 1997 aún perduran. Lord Tebbit, ex presidente del partido y acólito de Margaret Thatcher, ha dicho que «esta es la tercera derrota electoral que John Major (anterior pri-mer ministro conservador) ha perdido por nosotros», en referencia a los sucesos del Miércoles Negro de 1992 cuando el Gobierno se vio obligado a sacar la libra del Sistema Monetario Europeo para detener su devaluación. Mientras que Howard hablaba de que los conservadores podían salir de estas elecciones con la cabeza muy alta, Thatcher hablaba de resultado desastroso. Nada más conocerse la decisión de Howard de dimitir, los movimientos de salón se sucedieron en los círculos tories para elegir al próximo líder. El favorito es David Davis, el portavoz de Interior en la oposición. La casa de apuestas Ladbroke pasaba a Davis como favorito de un 9 a 4 a un 5 a 2. Aunque este ex soldado de las SAS cuenta con el apoyo de las bases del partido, los más modernistas temen que su dureza en contra de la inmigración mostrada como ministro en la sombra, refuerce en el electorado esa percepción de que el partido conservador es un partido rancio. Otros posibles candidatos a líder son Liam Fox, presidente del partido y un euroescéptico de los pies a la cabeza, y el ex líder William Hague. «Cuando se celebren las próximas elecciones tendré 67 ó 68, y creo que es una edad demasiado avanzada para dirigir un partido al gobierno» MICHAEL HOWARD Líder del Partido Conservador