La agrupación acusa a su «número dos» de pedir a los votantes el no a la Constitución Europea
Los socialistas franceses expulsan a Fabius y a sus aliados del partido
El Consejo Nacional quiere adelantar su Congreso para definir la línea de las elecciones del 2007
El Consejo Nacional del Partido Socialista (PS) francés se pronunció ayer a favor de que su «número dos», Laurent Fabius, y sus aliados salieran de la dirección del partido por haber pedido el no en el referéndum sobre la Constitución Europea. El dividido partido también se pronunció por adelantar su Congreso al próximo 18 de noviembre, para tratar de definir su línea ante las elecciones presidenciales y legislativas de 2007. El ajuste de cuentas tuvo lugar en una tensa reunión en París del Consejo Nacional del PS (especie de parlamento), seis días después del triunfo del no al tratado constitucional. Por 167 votos a favor, 122 en contra y 18 abstenciones, el Consejo adoptó el texto redactado por el líder del PS, Francois Hollande, después de una sesión eléctrica, en la que intervinieron unos 20 dirigentes de diversas tendencias. Entre ellos, Fabius, cuya advertencia de que un ajuste de cuentas perjudicaría al partido de cara a 2007 cayó en oídos sordos. La nueva dirección del partido está articulada en torno a Hollande y otros heraldos del sí al tratado constitucional, que reprochaban a Fabius y sus aliados que pidieran el no, en contra del pronunciamiento mayoritario de los militantes en una consulta interna el pasado diciembre. El respeto al voto Hollande defendió las decisiones de ayer al tachar de «esencial» la regla del «respeto del voto de los militantes». El pasado domingo, el no se impuso en el referéndum con casi el 55 por ciento de los votos y alcanzó un 59-60%, según los sondeos, entre los simpatizantes del Partido Socialista. Al abandonar, con semblante grave, la reunión del Consejo Nacional del partido, Laurent Fabius lamentó que la dirección decidiera «lo opuesto» de lo que esperaban los franceses: que había oído «el mensaje» del pasado día 29 de mayo y diera prioridad a la «unidad» del partido socialista.