Gases lacrimógenos, un dique frente al descontento

STRINGER
La policía antidisturbios repelió ayer con gases lacrimógenos a cientos de descontentos con el nuevo régimen impuesto en el Kirguizistán que intentaron ocupar la Casa de Gobierno en Bishkek, la capital del país. El presidente interino, Kurmanbek Bakíyev, acusó a los partidarios del ex presidente Askar Akáyev, derrocado en marzo pasado, de organizar la toma del edificio. Razón por la que el ex presidente de Kirguizistán se apresuró ayer a desmentir su implicación en la toma de la sede gubernamental. La carga se saldó, según en Ministerio de Sanidad, con doce heridos, ninguno de consideración.