Colombia pacta la ley que cobijará a los paramilitares que acepten la desmovilización
En medio de encarnizado debate tanto a nivel nacional como internacional, el Senado y la Cámara de Colombia conciliaron el texto final que cobijará a las AUC, organización paramilitar que ya ha desmovilizado unos 5.000 del alrededor de 18.000 hombres que la conformaban. El aspecto más discutido de la ley ha sido la confesión: mientras varios congresistas propusieron que fuera obligatoria y completa como condición indispensable para acogerse a los beneficios, el texto final contempla una confesión «libre y voluntaria». La ley contempla penas de entre 5 y 8 años máximo para cualquier delito realizado durante la pertenencia a la banda armada. Otro de los puntos más discutidos fue el considerar el paramilitarismo como crimen político. De esta manera otros crímenes de lesa humanidad o el narcotráfico se podrían considerar también politicos. El Gobierno celebra negociaciones con esta asociación de irregulares de ultraderecha desde hace dos años y el objetivo del proceso es que antes del 2006 se desarticulen los bloques de paramilitares. Las AUC, acusadas de múltiples violaciones de los derechos humanos, surgieron hace dos décadas en zonas campesinas para combatir a las guerrillas izquierdistas, pero degeneraron en escuadrones de la muerte. «Creo que después de dos años de debate podemos declararnos satisfechos», afirmó el alto comisionado presidencial para la Paz, Luis Carlos Restrepo. La norma aprobada beneficia a rebeldes sin establecer diferencias entre paramilitares y guerrilleros.