Estudian el vínculo de las dos células con la excursión a un parque acuático
La publicidad de Canolfan Tryweryn dice que el norte de Gales «es la Meca de las actividades al aire libre» y, según las investigaciones de la policía sobre los atentados de terroristas suicidas en la red de transporte público de Londres, esa frase adquiere ahora un nuevo sentido. Porque Mohamed Sidiqui Khan y Shehzad Tanweer, que perpetraron dos de los atentados del pasado 7 de julio, compartieron el pasado verano un fin de semana de rafting y otras aventuras en el Centro Nacional Acuático galés, creado hace veinte años cerca de la localidad de Bala. Scotland Yard halló en las mochilas del atentado fallido del día 21 direcciones que llevaron al asedio y registro de varias viviendas en la capital británica. Esas direcciones estarían conectadas con las ofrecidas por otro grupo de visitantes al centro acuático, en el mismo día en el que estaban allí Khan y Tanweer. Estas informaciones publicadas este domingo por la prensa británica parecen indicar que existiría un vínculo entre las células que practicaron los dos atentados y se sugiere que ambos grupos habrían acudido al centro de entretenimiento como parte de un ejercicio para reforzar la cohesión en torno a sus misiones letales. Las similitudes entre los dos atentados son numerosas: tres metros y un autobús y el mismo tipo de explosivo son las más obvias. Algunos expertos afirman que las bombas podrían proceder de la misma remesa y que el explosivo casero utilizado se deterioró, inutilizando así las bombas y evitando una nueva masacre. 1397124194 Refugio Pero hay también notables diferencias: al menos uno de los terroristas del 21 de julio no planeó su suicidio, porque abandonó el autobús antes de que estallara la bomba. En el momento en el que fue filmado, no había nadie en la planta superior del autobús. Al menos uno de los dos detenidos en relación con los últimos atentados procede de Etiopía. En una de las viviendas registradas, en el barrio de West Kilburn, vivía un hombre somalí. Si tres de los cuatro miembros de la primera célula de suicidas tenían orígenes familiares en Paquistán, la segunda parece enraizada en el Cuerno de África.