El Tribunal de Estrasburgo condena a Ankara por las muertes de manifestantes
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos, con sede en Estrasburgo, condenó ayer a Turquía por la represión de una serie de manifestaciones en Estambul en 1995, que causó una veintena de muertos. En marzo de 1995 la policía reprimió unas manifestaciones en dos barrios de Estambul, Gazi y Umraniye, convocadas tras el asesinato de dos miembros de la comunidad alauí. La Corte consideró culpable a Turquía de atentados contra el derecho a la vida, contra el derecho a un recurso judicial efectivo, contra la prohibición de discriminación, por el culto que se procese, y contra la prohibición del abuso del derecho. Por ello, condenó a Ankara a pagar 30.000 euros de forma conjunta a seis de los 22 denunciantes y otros 30.000 a cada uno de los demás. Abuso de poder El Tribunal considera que «no era necesario en absoluto» el recurso a la fuerza por parte de las autoridades turcas para disolver las manifestaciones. Además, precisa que los agentes no tenían ni la preparación ni los medios adecuados para hacerlo. Acusó a Ankara de «no haber abierto una investigación rápida y adecuada» sobre las muertes y puso como ejemplo la ausencia de informes balísticos. Finalmente, el Tribunal consideró por unanimidad que los demandantes «sufrieron discriminación por sus creencias religiosas», y que deben ser resarcidos por ello de manera económica por el gobierno turco.