Unos 40 policías resultan heridos en varios disturbios en Belfast
Los restos de un autobús al que se prendió fuego en la zona de la unionista Woodvale, en Belfast
Los líderes de una mezquita londinense advirtieron en 2003 a la policía de la peligrosidad que representaba Hamdi Issac, uno de los presuntos terroristas que atentó contra el transporte público de Londres el pasado 21 de julio. «No podríamos haber sido más explícitos» acerca de la amenaza que suponía Hamdi, que se dedicaba a instigar «el odio religioso», declaró ayer Toaha Qureshi, de la mezquita de Stockwell, al sur de Londres, a la que acudía el ahora sospechoso y detenido en Roma. La Policía británica considera que Hamdi, que huyó del Reino Unido cinco días después de los atentados fallidos, fue responsable del ataque contra la estación de metro de Shepherd's Bush, al oeste de la capital. Tras ser arrestado el pasado viernes en Italia, Hamdi se enfrenta a una petición de extradición a territorio británico. Una carta Los líderes de la mezquita de Stockwell remitieron el 24 de julio de 2003 una carta a un alto mando policial en la que solicitaban ayuda para controlar a un grupo de jóvenes musulmanes que «acosaba» a la comunidad moderada. En la misiva, se señalaba a Hamdi, también conocido como Osman Hussain, como uno de los miembros destacados de la banda, que se dedicaba a «incitar el odio racial y religioso», según Qureshi; entre sus actividades, el grupo repartía literatura extremista entre los demás miembros de la comunidad. El texto estaba escrito de tal forma que la policía británica «debería haberlo tomado en serio», opinó el líder musulmán.