| Crónica | El pulso Bush-Chávez |
Entre chantajistas anda el juego
El régimen chavista, a pesar de sus soflamas antinarcóticos, por razones nunca suficientemente explicadas, empezó a caminar marcha atrás, como los cangrejos: A primeros de año cesó repentinamente a su directora de drogas y el mes pasado entró a saco en las dependencias de la DEA en Caracas y echó sus agentes casi a patadas bajo la acusación de espionaje. No le faltaba razón. Los agentes antinarcóticos americanos habían elaborado un voluminoso dossier sobre altos cargos militares y polí-ticos del chavismo salpicados por el narcotráfico. Cuando el líder máximo de la revolución bolivariana se percató de la jugada le faltó tiempo para mandarle recado a Busch de que peligraban las concesiones para la explotación de la Franja Deltana -el mayor yacimiento gasístico del mundo- si salían a la luz pública los nombres de esa lista. En las últimas semanas los analistas mas excépticos se temían lo peor: El arreglo parecía inevitable. De ambas partes llegaron a admitir la posibilidad de un acuerdo para para que los agentes de la DEA volviesen a Caracas. Pero la inminencia de las elecciones legislativas en Venezuela ( 4 de diciembre), se lo ponían difícil a Busch. Al final optó por tirar por la calle de en medio: una descertificación light. No están las cosas como para jugar con las cosas de comer.