| Crónica | Con acento alemán |
Las ciudades del Este se vacían por el paro
Más de 40% de los empleados de la antigua Alemania Oriental desea mudarse a los centros urbanos del Oeste para trabajar
Con un ruido enorme, la ex-cavadora derriba un edificio de ocho pisos que estaba vacío desde hace algunos meses en el barrio de Lindenau, en Leipzig. Al lado hay un edificio antiguo, abandonado, en un estado ruinoso- las ventanas rotas y un techo que parece caer en pedazos-. «Tenemos que destruir casas para evitar que alguien resulte herido», explicó Christof Hansel, portavoz de la consejalía de obras del ayuntamiento de Leipzig. «Debido a la disminución de la población, tenemos ahora 50.000 pisos vacíos», añadó. Leipzig (498.500 habitantes), situado en el estado Sajonia, perdió casi 100.000 habitantes tras la caída del Muro en 1989. La mayoría de ellos se fueron al Oeste. Pero la migración a los estados de la Republica Federal de Alemania (RFA) no sólo es un fenómeno de Leipzig, sino de todas las regiones urbanas de la ex República Democrática de Alemania (RDA). Quiebra de la industria A causa de la reunificación de los dos países, la industria del Este quebró totalmente y las empresas tuvieron que despe-dir a la mayoría de los trabaja-dores. Por eso, en los años 90 muchas familias emigraron al suroeste de Alemania, a las ciudades grandes como Francfort o Múnich para encontrar trabajo. Una tendencia que seguirá. Hasta ahora, el desempleo en los estados federales del Este (18,2%) es mucho más alto que en el Oeste (9,6%) del país. Según una encuesta del instituto Forschungsgruppe Wahlen el 43% de los emplea-dos del Este (son 9,5 millones) está dispuesto a cambiar de residencia si le proponen mejores oportunidades en el Oeste. Sobre todo, los jóvenes (77%) muestran disposición a empezar una vida nueva, aunque su familia quedara en el Este. Desde el 2000, la situación en Leipzig mejora. Grandes empresas de automoción como BMW y Porsche se instalaron en la ciudad, conocida ya como Boomtown del Este, y crearon más de 5.000 empleos. Sin embargo, el 23% de los habitantes se ha quedado sin trabajo. Derechos laborales Además, los empleados del Este no tienen tantos derechos laborales como sus colegas del Oeste: Deben trabajar más horas y ganan sólo tres cuartas partes de los sueldos que se pagan en el Oeste. La gente está muy frustrada y tiene miedo de que les recorten más derechos sociales. «Creo que la diferencia social aumentará», dice Hansel. Esa es una de las causas por las cuales el nuevo Partido de la Izquierda es tan fuerte (el 23% le votará, según los sondeos). El partido lucha por la igualdad de sueldos en los partes de Alemania.