Basora descarga su furia contra los soldados británicos
La violencia estalló ayer en Basora, una de las ciudades habitualmente más tranquilas de Irak, después de que las autoridades locales informarán que habían detenido a dos soldados británicos, que operaban en secreto en esta ciudad, por disparar a la Policía iraquí. Los testigos dijeron que una turba enfurecida incendió los tanques británicos y atacó, a pedradas, a un soldado británico. Al parecer un policía iraquí consideró sospechosos a los dos soldados británicos, vestidos de paisano, y se les acercó para detenerles. Uno de los soldados sacó su arma y disparó al policía, causandole la muerte. Otro policía iraquí acudió en ayuda de su compañero y consiguió detenerlos. Ambos militares se negaron a decir cuál era su misión. Fue entonces cuando la ola de violencia se desató en la ciudad, que se está calentando desde hace varios días. Por otra parte dos atentados suicidas causaron la muerte a diez personas que participaban en una de las peregrinaciones chiíes más multitudinarias, hacía la ciudad santa de Kerbala.