La derecha se perfila como la ganadora de las elecciones polacas de hoy
Los polacos vivieron ayer una jornada de reflexión tras una campaña que deja como única incógnita cuál será el índice de participación en esta primera cita de las tres que se han fijado con las urnas los próximos treinta días. Porque todos dan por seguro la victoria aplastante de la derecha formada por dos partidos surgidos de los restos del sindicato Solidaridad, la Plataforma Cívica(PO) y Ley y Justicia (PiS) de tono aún más conservador. La campaña ha estado llena de acusaciones de «guerra sucia y brutalidad» entre todas las formaciones. Ejemplo de esa «brutalidad» fueron los ataques vertidos desde la derecha contra la honestidad y la familia del candidato a la presidencia de la República por el partido Alianza de la Izquierda Democrática (SLD), el ex primer ministro Wlodzimierz Cimoszewicz, quien terminó por retirarse de la contienda. La izquierda consideró igualmente «sucia e intolerable» la incursión en la campaña electoral de agentes de los servicios secretos actuales y anteriores, que supuestamente se valieron de documentos confidenciales para desprestigiar a sus líderes. Precisamente la izquierda fue la que tuvo un cierre de campaña un tanto «chocante», pues el presidente saliente de Polonia, Aleksander Kwasniewski, se apartó de su obligada neutralidad y desveló en un encuentro de la SLD que hoy votará por ese partido. Más obligaciones políticas Tras las elecciones legislativas de hoy, domingo, los 30 millones de polacos que conforman el censo electoral volverán a ser bombardeados por los candidatos a la presidencia del país. La primera vuelta de las presidenciales se celebrará el 9 de octubre -día previsto para el referendo sobre la Constitución Europea, aplazado «sine die» tras la crisis surgida por el «no» de Francia y Holanda-, y, en el supuesto de que ningún candidato logre más del 50%, habrá una segunda vuelta el día 23. Demasiadas obligaciones electorales para un pueblo que en sólo quince años de disfrute de libertades supera en apatía a las viejas democracias europeas. Los últimos sondeos sostienen que el 67% de los polacos con derecho a voto tienen intención de acudir hoy a las urnas, pero los sociólogos creen que la participación real será más baja, a causa del dominio de la derecha polaca.