Compañías filiales de la cuestionada Halliburton se hacen con las adjudicaciones
Denuncian contratos a dedo para rehabilitar los daños del «Katrina»
George W. Bush, partidario de liberar petróleo de la Reserva Estratégica Nacional

Unos voluntarios de la Cruz Roja estadounidense descargan unos suministros en el estado de Texas
Más del 80% de los contra-tos para la reconstrucción de la zona afectada por el paso del Katrina han sido adjudicados por el Gobierno a dedo o mediante concursos restringidos. La contundente denuncia fue publicada ayer en primera página por The New York Times , que citó informes oficiales. «Hay gran preocupación ante lo que estamos viendo», señaló Richard Skinner, inspector general del Departamento de Seguridad Interior. «Cuando se hacen las cosas de esta manera, aumenta la vulnerabilidad ante el fraude y el despilfarro», añadió en referencia a las irregularidades detectadas a tan sólo un mes de que el Katrina devastara la costa de México. Según el diario, los contratos otorgados «a dedo o mediante concurso restringido» tienen un importe de 1.500 millones de dólares y fueron firmados por la Agencia Federal para la Gestión de Emergencias (Fema). Además, critica que estos hayan recaído sobre todo en grandes corporaciones con conexiones políticas en vez de en pequeñas y medianas empresas locales. Entre los muchos ejemplos citados, destaca el de la concesión de contratos a las compañías Shaw Group y Kellogg, Brown & Root, filial del gigante Halliburton, que fue dirigida por el vicepresidente Dick Cheney hasta justo antes de llegar a la Casa Blanca. La firma ya ha estado en la diana, acusada de inflar el precio del combustible y otros servicios que presta a las tropas estadounidenses desplegadas en Irak. Además, ambas empresas han tenido entre sus asesores y representantes en Washington a Joe Allbaugh, antiguo director de la campaña electoral de Bush y ex director de la Fema. El precio del petróleo Hasta el momento, el Congreso estadounidense ha autorizado el desembolso de 62.300 millones de dólares para las tareas de recuperación de la zona asolada por el Katrina -de los que 16.000 ya han sido distribuidos- de un total de 200.000 millones de dólares solicitados por Bush. A esta cantidad hay que añadir la que se destinará para paliar los desperfectos del Rita. Para ello, y para limitar su impacto en los bolsillos de los estadounidenses, el presidente tejano señaló ayer que tomará medidas para evitar el aumento desbocado del precio de la gasolina, que roza ya el listón récord de 3 dólares por galón (3,7 litros). Bush se mostró dispuesto a liberar petróleo de la Reserva Estratégica Nacional, como ya hizo tras el azote del Katrina, para evitar la escasez y la presión al alza de los precios del petróleo.