El régimen de Teherán dice que es mentira y Talabani cree a los «hermanos iraníes»
Blair advierte a Irán de que no siga armando a los insurgentes de Irak
Prodi promete retirar las tropas italianas desplegadas en tierras iraquíes si gana las elecciones
El Gobierno británico ha decidido elevar la presión diplomática sobre Irán tras la elección el pasado julio de Mahmud Ahmadineyad como presidente y el fracaso de la mediación europea para contener el programa nuclear del país persa, según se deduce de la calculada denuncia de Londres sobre la colaboración entre grupos iraníes y los insurgentes en Irak. El miércoles, un alto cargo diplomático británico en Bagdad afirmó que las investigaciones sobre los incidentes ocurridos durante el pasado mes en Basora llevan a la conclusión de que elementos iraníes están armando a los insurgentes. Los datos aportados son conocidos desde hace meses. El Gobierno y la prensa en EE. UU. los han aireado durante este año. La sospecha de intervención iraní se basa en un cambio en la tecnología de las bombas de los insurgentes. En los últimos meses, las milicias terroristas utilizan bombas con la carga cubierta por una lámina metálica. Esa misma tecnología es utilizada desde hace años por Hezbolá, grupo de inspiración iraní, en el sur del Líbano. Tony Blair, que recibió ayer al presidente de Irak, Jalal Talabani, dijo que su Gobierno «no está seguro» de que los Guardias Revolucionarios de Irán estén introduciendo ese tipo de bombas en Irak, pero aún así advirtió que «no existe justificación para la intervención iraní en Irak». El portavoz de Exteriores de Irán, Hamis RezaAsefi, respondió: «Es mentira». Y añadió que a Teherán le interesa un Irak estable. Mientras Talabani dijo que cree a sus «hermanos iraníes». El primer ministro iraquí, Ibrahim Yafari, dijo en Bagdad que las acusaciones no tienen base y que la relación entre los dos países vecinos son buenas y le hacen sentirse orgulloso. Retirada italiana El líder de la coalición de centroizquierda italiana, Romano Prodi, asegura que si gana las próximas elecciones retirará las tropas de Irak, aunque dejará las desplegadas en Afganistán. «Irak ha sido simplemente un error colosal. El problema para los estadounidenses y los británicos ahora es cómo salir. Ciertamente no era infundado el análisis que hacíamos la víspera de la guerra: hoy más que nunca se ve que el instrumento miliar no resulta, que hace falta una solución política», declara a Corriere de la Sera . Prodi asegura que al día siguiente de ganar las legislativas, que de no adelantarse se celebrarán la próxima primavera, fijaría «un calendario preciso para la retirada». No obstante, Prodi afirma que «la retirada la ha comenzado ya» el primer ministro, Silvio Berlusconi, que «ha evacuado una cierta cantidad tropas combatientes». Prodi señala que, sin embargo, mantendría las tropas desplegadas en Afganistán, al igual que las que se están en los Balcanes, pero explicó que en este caso ha llegado el momento de hacer «una reflexión profunda» de la situación ahora que se van a cumplir los diez años de la firma de los acuerdos de Dayton. Endurecimiento de la ofensiva Por otra parte y coincidiendo con la comparecencia pública de Bush, el ejército de EE.UU. intensificó ayer su ofensiva contra la insurgencia en Irak. El Ejército estadounidense en Irak destruyó un total de ocho puentes sobre el río Eufrates, como parte de la operación militar Boca de Río, comenzada el lunes pasado en la provincia de al Anbar, en el oeste de Irak, según anunció el mando militar. El general de brigada Rick Lyuch dijo ayer que «estamos intentando controlar el paso de terroristas y combatientes extranjeros a Irak», aseguró ayer.