Las autoridades creen que serán necesarios 5.000 millones para levantar el país de la catástrofe
El Gobierno pakistaní eleva a 38.000 los muertos tras el terremoto
Ahora la lluvia y el frío amenazan a los tres millones de personas que se encuentran sin casa
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La lluvia y las réplicas sísmicas ralentizaron ayer las operaciones de ayuda a los cada vez más desesperados supervivientes del violento terremoto del pasado día 8, que causó 38.000 muertos sólo en Pakistán, según un nuevo balance oficial de Islamabad. El ministro paquistaní del Interior, Aftab Sherpao, declaró que el terremoto, que también afectó al sector de Cachemira bajo control indio y a parte de Afganistán, causó en el sector paquistaní y en el resto del país 38.000 muertos, 62.000 heridos y 3,3 millones de personas sin casa. En la Cachemira india se registraron 1.329 muertes y más de 5.000 heridos, según un balance aún provisional. «Es una tragedia colosal», afirmó Sherpao al advertir de un posible aumento del balance de víctimas mortales. Riesgo de congelación Por su parte, los supervivientes se despertaron ayer de su séptima noche a la intemperie con los fuertes temporales y lluvias que ralentizaron las operaciones de socorro. «Las operaciones proseguirán por carretera pero no por el aire», indicó el comandate Farooq Nasir, el portavoz militar en Muzaffarabad, la capital de la Cachemira paquistaní que antes del sismo contaba con 125.000 habitantes y donde el terremoto causó la muerte de 11.000 personas. Las tareas de los equipos de socorro se vieron complicadas, además, por un nuevo movimiento sísmico de 5,1 grados de intensidad en la escala de Richter, que se produjo ayer a las 00.38 horas sin causar víctimas. Mientras se suceden las adversidades climáticas, decenas de pueblos de montaña siguen aislados completamente. «Las personas se van a congelar. Sólo tenemos menos de una semana antes de que llegue la nieve. Los que están gravemente heridos tienen pocas esperanzas de sobrevivir», advirtió Altuf Musani, coordinador en Muzaffarabad de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En las zonas donde la ayuda consiguió llegar se empezaron a instalar grandes pueblos de carpas para cobijar a centenares de miles de supervivientes, que no saben cuándo volverán a tener una casa. El coste de la reconstrucción La reconstrucción «costará miles de millones de dólares» y tardará «de cinco a diez años», precisó el coordinador de asuntos humanitarios y ayuda de emergencia de la ONU, Jan Egeland, al realizar un nuevo llamamiento de ayuda a la comunidad internacional. El Gobierno paquistaní estimó ayer que la reconstrucción del país tras el devastador terremoto del día 8 costará unos 5.000 millones de dólares. La mayor parte de los países se movilizaron en favor de Pakistán en cuanto sucedió la catástrofe. Arabia Saudita -donde vive más de un millón de paquistaníes- anunció una ayuda de 133 millones de dólares y puso en marcha dos puentes aéreos para llevar víveres y material de primera necesidad tanto a Pakistán como a la India. La ONU recaudó 225 millones de dólares mientras que la Unión Europea anunció una nueva ayuda de 12 millones de dólares tras los casi cuatro millones ya donados. La Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan) tenía previsto el envío, este sábado, de material destinado a la instalación de un campo de base del Programa Alimentario Mundial (PAM) en suelo paquistaní. Islamabad anunció que aceptará también la ayuda de Israel, país con el que no mantiene relaciones diplomáticas, mientras que la India, el eterno rival paquistaní, ya envió un tren con 68 toneladas de material de primera necesidad. «Las personas se van a congelar. Sólo tenemos menos de una semana antes de que llegue la nieve. Los que están gravemente heridos tienen pocas esperanzas de sobrevivir » COORDINADOR DE LA OMS