El asesor de Dick Cheney se declara inocente en el caso Plamegate
Lewis Scooter Libby, el ex jefe de Gabinete del vicepresidente Dick Cheney, se declaró ayer inocente de los cinco cargos que se le imputan por mentiras y obstrucción a la justicia en el caso de filtración del nombre de una espía. Libby es, por el momento, el único incriminado en el conocido como «caso Plame», un escándalo que arrancó en julio de 2003, cuando el nombre de la espía Valerie Plame salió publicado en un artículo periodístico. La caída de Libby ha sido un duro golpe para Cheney, que mantenía con su asesor una relación de estrecha confianza. La incriminación de Scooter podría hacer que el vicepresidente tenga que comparecer ante un tribunal. El fiscal Patrick Fitzgerald, quien capitaneó la investigación durante casi dos años, indicó, además, que, aunque el grueso de la pesquisa ha finalizado, el caso todavía no se ha cerrado. Altos cargos bajo lupa Entre los altos funcionarios que siguen bajo la lupa de Fitzgerald está Karl Rove, principal asesor político, mano derecha y «arquitecto» de las victorias electorales del presidente George W. Bush. La oposición demócrata ha señalado que Rove debería de dimitir. El ex embajador y esposo de Valerie Plame, Joseph Wilson, también pidió la cabeza de Rove, una petición a la que también se han sumado algunos legisladores republicanos. Además, el «caso Plame» ha hecho que los motivos para acudir a la guerra en Irak regresen al primer plano de la actualidad en momentos en los que la popularidad de Bush se encuentra en mínimos del 39%