«Tocado» políticamente por su gestión, el presidente intenta recuperar su credibilidad
Bush acusa a los demócratas de tratar de reescribir la guerra contra Irak
Rice visita Bagdad y Mosul para fomentar la participación en las elecciones de diciembre

Bush saluda a los veteranos en la convención de ayer
«Tocado» políticamente por las críticas a su gestión en Irak, el presidente Geroge W. Bush eligió ayer el Día de los Veteranos para defenderse de las acusaciones de que manipuló información de inteligencia para justificar la invasión de Irak, acusando a los demócratas de irresponsabilidad por «reescribir la historia de como comenzó la guerra». «Lo que hay en juego en la guerra global contra el terrorismo es mucho y los intereses nacionales son demasiado importantes para que los políticos hagan acusaciones falsas», dijo Bush en su primera respuesta a las críticas demócratas surgidas en días pasados cuestionando su decisión de invadir Irak, don-de ya han muerto más de 2.050 soldados estadounidenses. En una aparición televisada desde Pensilvania y rodeado de militares, señaló que si bien es legítimo criticar su decisión o la forma en que está manejando ahora la situación es «profundamente irresponsable querer reescribir la historia de cómo empezó esta guerra». Fue entonces cuando recordó que numerosos servicios de inteligencia extranjeros, así como republicanos y demócratas, estaban convencidos de que Sadam Huseín tenía armas de destrucción masiva, una de las principales razones esgrimidas por la Casa Blanca para invadir el país árabe y que se ha com-probada no era ciertas. A la luz de nuevos informes desclasificados, la oposición demócrata inició semanas atrás una dura campaña acusando al Gobierno de manipular los datos, exigiendo una investigación a fondo de lo sucedido en los pasillos del Pentágono en los meses previos a la guerra. El presidente dijo, en una de sus habituales apelaciones al patriotismo, que con sus mentiras ponían en riesgo a las tropas desplegadas en Irak. El senador demócrata Edward Kennedy respondió al mandatario lamentando que utilizara el Día de los Veteranos para «hacer campaña y tratar de reconstruir su dañada credibilidad acusando a aquellos que quieren saber la verdad sobre la clara manipulación» de los servicios secretos meses antes de «una guerra que nunca deberíamos haber empezado». El discurso de Bush coincidió con la visita sorpresa de la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, a los ciudades de Mosul y Bagdad, para pedir unidad a los iraquíes ante la cercanía de las elecciones parlamentarias del 15 de diciembre. Rice estuvo rodeada de unas impresionantes medidas de seguridad.