La patrulla americana ametralló el vehículo donde viajaban los fallecidos, entre ellos dos niños
Soldados de EE. UU. matan a una familia iraquí que iba en un microbús

Un empleado de la morgue sostiene a uno de los niños muertos
Una patrulla estadounidense abrió fuego ayer sobre un microbús repleto de civiles cerca de Baquba (a 65 kilómetros al norte de Bagdad), matando a cinco miembros de una familia, entre ellos dos niños, e hiriendo a otras tres personas. El informe de la Tercera División de Infantería sostiene que sus tropas temieron que se tratara de un coche bomba y abrieron fuego después de indicar al vehículo que frenara y efectuar disparos de advertencia. «Esto es una tragedia -dijo el mayor Steve Warren-, pero estas tragedias sólo ocurren porque (Abu Musab) Al Zarqawi y sus matones andan por ahí conduciendo coches bomba». Warren informó sólo de la muerte de tres personas, dos hombres y un niño, pero según los supervivientes fueron asesinados cinco miembros de la familia, incluyendo dos menores, y resultaron heridos, dos mujeres y otro pequeño. Uno de los supervivientes explicó que la familia de Mohamed Kamel regresaba a Baquba desde Balad, después de asistir a un funeral, cuando comenzaron a recibir disparos de una patrulla que se aproximaba a ellos por la carretera. «Mientras tratábamos de movernos hacia un lado para dejarlos pasar, ellos abrieron fuego», dijo. «Eran niños, no eran terroristas», gritaba uno de los parientes en la morgue de Baquba donde reposaban los dos cuerpos. «Mire a los niños», dijo mientras un empleado trasladaba a un pequeño a una cámara frigorífica. «Sentíamos las balas contra el auto por delante y por detrás», dijo otro superviviente a quien la sangre le corría por la cabeza. «Les volaron la cabeza», agregó. ADN en busca de Al Zarqaui Las autoridades iraquíes están haciendo pruebas de ADN a ocho cadáveres de rebeldes caídos este fin de semana en Mosul, por si alguno fuera Al Zarqawi, líder de Al Qaida en Irak, algo que la Casa Blanca considera «muy improbable». El presidente de Irak, el kurdo Yalal Talabani, llegó ayer a Teherán para una histórica visita oficial de tres días, la primera de un mandatario iraquí a Irán en 40 años. Tras su reunión con el presidente iraní, el ultraconservador Mahmud Ahmadineyad, ambos líderes señalaron su mutua colaboración para erradicar el terrorismo en Irak. Las autoridades estadounidenses y británicas acusan a Irán de apoyar a una parte de los rebeldes iraquíes. Un tribunal de La Haya rechazó ayer desestimar los cargos que pesan sobre el holandés Frans van Anraat, acusado de complicidad en genocido por suministrar sustancias químicas letales a Sadam. Al imputado, de 63 años, se le imputa por la matanza de kurdos.