Alpízar sufría un trastorno bipolar de la personalidad, iba nervioso y sin medicar
La Casa Blanca respalda al agente que mató a un pasajero en Miami
El Gobierno de EE.UU. dice que su actuación «respondió al entrenamiento recibido»

Rigoberto Alpízar junto a un niño, días antes de ser abatido a tiros
«Los agentes parecen haberse comportado de acuerdo con el entrenamiento exhaustivo que habían recibido», señaló ayer el portavoz presidencial, Scott McClellan, quien anunció que se ha abierto una investigación de rutina para esclarecer del todo lo ocurrido y en la que colaboran el Departamento de Seguridad Nacional, la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y la Policía de Miami. Según McClellan, el objetivo es «aprender lecciones» que se puedan aplicar en «modos de proceder futuros». Algunos vieron en estas palabras una ligera crítica de la Casa Blanca al entrenamiento de los agentes, aunque McClellan dejó claro que el air marshal actuó como se esperaba. La noticia conmocionó al país a medida que se dieron algunos detalles más sobre el incidente. Y es que todo parece indicar que Alpízar sufría un trastorno bipolar de la personalidad. La falta de medicación le habría llevado a anunciar que llevaba una bomba en su bolso de mano, lo que era mentira. Su esposa Anne Buechner -que viajaba con él en el vuelo 924 de American Airlines- entró en estado de shock tras escuchar el tiroteo. Su padre, Carlos Alpízar, señaló desde Costa Rica que su hijo fue acribillado «como si fuera un delincuente». Por su parte, el presidente del país centroamericano, Abel Pacheco, afirmó que pedirá explicaciones a Washington aunque no espera obtener ninguna respuesta concreta.