Kiev no acepta el precio fijado por Moscú para este año, que casi quintuplica el del 2005
Rusia corta el gas a Ucrania y se reduce el suministro a Europa
Polonia y Hungría fueron los primeros en notar que la presión disminuyó en las tuberías La llegada de
Rusia cumplió ayer su amenaza y empezó a cortar el suministro de gas natural a Ucrania en el nuevo año después de que Kiev rechazara definitivamente el nuevo precio del carburante ruso, que casi quintuplica el anterior. El portavoz del consorcio estatal ruso de gas Gazprom, Serguéi Kupriyanov, informó de que la compañía nacional ucraniana Naftogas «ha rechazado oficialmente» la última oferta rusa, que proponía una moratoria de tres meses para los nuevos «precios de mercado». Por tanto, anunció que Gazprom a partir de las 09.40 hora de Moscú (06.40 GMT) empezó a bajar la presión en el gasoducto que transporta el carburante destinado para Ucrania, reduciendo los suministros en unos 120 millones de metros cúbicos al día. Al tiempo, aseguró que Rusia sigue suministrando «en pleno volumen» el gas que pasa por territorio ucraniano con destino a los países de Europa, aunque acusó al Gobierno de Kiev de pretender «robar» parte de ese combustible. Los suministros a Ucrania se realizan por cinco gasoductos, tres de los cuales transportan gas a Europa occidental, y los dos restantes tienen como destinatario a la compañía ucraniana Naftogas. El suministro total es de unos 130.000 millones de metros cúbicos de gas anuales, de los cuales el 85% está destinado para Europa y el resto para Ucrania, que hasta ahora cobraba «en especie» el precio del tránsito a través de su territorio. Rusia había amenazado con cortar los suministros de gas a Ucrania a partir de este 1 de enero si Kiev no aceptaba pagar 230 dólares por mil metros cúbicos, tarifa que casi quintuplica la de este año, de 50 dólares, en una nueva política de «precios de mercado» para los países más díscolos de la comunidad pos-soviética. Las autoridades ucranianas han reconocido la necesidad de pasar a tarifas más acordes con las del mercado, pero pidieron un período de transición de dos o tres años para evitar el hundimiento de la industria nacional. Polonia y Hungría fueron los primeros en notar esa bajada de presión en la tubería. El suministro total es de unos 130.000 millones de metros cúbicos de gas anuales, de los cuales el 85 por ciento está destinado para Europa y el resto para Ucrania, que hasta ahora cobraba