El líder integrista negocia su vuelta a Gaza desde su exilio en Siria

Mishal fue envenenado por agentes secretos israelíes
Jaled Mishal, el jefe del aparato político de Hamás desde el año 1996 y máximo líder del movimiento radical palestino, a quien los servicios secretos israelíes intentaron envenenar hace nueve años en Ammán, vive exiliado en Siria y desea volver a Gaza cuanto antes. Mishal, cercano al guía espiritual del movimiento islámico, Ahmed Yasín, asesinado en el 2003 en una «acción selectiva» israelí en Gaza, preconiza «la lucha militar hasta la liberación de toda la tierra palestina». Alto, moreno, con barba y bigote canosos, Mishal, de 48 años, es uno de los fundadores de Hamás ( 1987). Fue objeto de un intento de asesinato por parte de agentes de los servicios secretos israelíes (Mosad) que, el 25 de septiembre de 1997, mientras caminaba por una calle de Ammán, le inyectaron veneno. Cayó en coma. Furioso, el difunto rey Huseín de Jordania, exigió al Gobierno israelí que suministrara el antídoto para salvarle la vida y que soltase al jeque Yasín a cambio de la liberación de los autores del intento de asesinato . En el año 1999, las autoridades jordanas le pidieron que abandonara el país. Mishal, nacido en Ramala, está casado desde el año 1980 y tiene siete hijos. Tras las elecciones, Jaled Mishal fue el primer dirigente de Hamás que habló con el presidente palestino y mediante esa acción dejó claro quién corta el bacalao en Hamás. En las últimas horas se han llevado a cabo consultas entre Israel, Estados Unidos y la Unión Europea para ver si Tel Aviv autoriza el regreso del jefe de la oficina política de Hamás. Haniye fue el cabeza de lista de Hamás en estos comicios y es quien en teoría debería formar gobierno, aunque los observadores no descartan que regrese del exilio Jaled Mishal. Algunos analistas creen que su regreso serviría para moderar la ideología de la fuerza islamista y adaptarla a las nuevas circunstancias como partido gobernante y no como movimiento de resistencia.