Un juez explica a toda Francia cómo acusó a inocentes de pederastia
El juez Fabrice Burgaud, instructor del mayor fiasco judicial francés desde la II Guerra Mundial, el caso Outreau sobre pederastia, declaró ayer que había efectuado su trabajo «honestamente» y que podía «sentir el sufrimiento» de los trece absueltos, a quienes no pidió disculpas. El fiasco judicial se ha saldado con las vidas rotas de 13 acusados sin fundamento, que pasaron años en prisión preventiva, y con el suicidio en la cárcel de otro imputado. La comparecencia fue difundida en directo por las radios y las televisiones del país. | efe