Ambos consideran que «no ha podido controlar la situación»
Kurdos y suníes lanzan una ofensiva política contra Jafary
Muestran su rechazo a que el primer ministro iraquí ocupe el cargo en un segundo mandato
Los kurdos y los suníes lanzaron ayer una ofensiva política para evitar que el actual primer ministro iraquí, Ibrahim Jafary, sea confirmado en el cargo. «Los grupos kurdos y suníes piensan que Jafary no es la persona apropiada y no pueden formar un gabinete con él, pues no adopta una posición neutral», afirmó el diputado kurdo Mahmud Osmane. Ibrahim Jafary fue elegido en febrero por los chiíes conservadores de la Alianza Unificada Iraquí, que obtuvo 128 escaños de los 275 existentes en las elecciones de diciembre. Según la Constitución, el jefe del Estado debe designar un diputado del grupo parlamentario mayoritario como primer ministro. Jafary ganó por un voto al candidato del Consejo Supremo de la Revolución Islámica en Irak, el vicepresidente Adel Abdel Mahdi. Pero la elección fue rechazada por la Alianza Kurda (53 escaños), el Frente de Concordia Suní (44 escaños) y la lista del ex primer ministro chií Iyad Alaui (25 escaños). Una mala experiencia «Las listas kurdas, suní y la de Alaui van a pedir a la lista chií que revise su elección. El primer ministro debe ser aceptado por todos», añadió Osmane. El líder kurdo indicó que esos grupos consideran que Jafary fracasó en su tarea el año pasado y «piensan que la experiencia con él no fue buena, por lo que podría haber problemas similares en el futuro». Uno de los dirigentes del Partido Islámico y diputado del Frente de la Concordia, Alaa Makki, afirmó que su grupo siempre había «expresado su oposición a este gobierno y pedido su dimisión y el relevo del ministro del Interior». «No tenemos nada en contra de su persona pero (su balance) está por debajo del nivel requerido, no ha podido controlar la situación. El gobierno es incapaz y (Jafari) debe ceder su lugar a personas competentes», subrayó.